Quien ama el oro no escapará sin pecado, y quien ama el lucro en él se extraviará (Eclo 31,5).
Habéis acumulado riquezas en esto días que son los último. Mirad: el salario que no habéis pagado a los obreros que segaron vuestros campos está gritando; y los gritos de los segadores han llegado a los oídos del Señor de los ejércitos. Habéis vivido sobre la tierra regaladamente y os habéis entregado a los placeres; habéis hartado vuestros corazones en el día de la matanza (St 5,3-5).






