Aunque no lo parezca, en el mundo se está generando algo indescriptible a primer vista; quizá tenga que ver con la vacuidad del hombre, con la incorregible propensión a sí mismo, a un egoísmo exacerbado, con la fragilidad que está constituido, con la poca fuerza para hacer cargo de sí, de responsabilizarse, con la indolencia y falta de voluntad… En fin, quizá sea por aquella verdad tan antigua como el hombre mismo, el pecado original.





