“Caos controlado” como herramienta de estrategia geopolítica

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Hoy en día, están siendo utilizados una variedad de medios en la lucha geopolítica con el fin de poner en práctica y ampliar el “caos controlado” en las economías y las sociedades nacionales. El actor que usa la herramienta mantiene el “caos controlado” dentro del país contrario.

Steven Mann nació en 1951 y se graduó en el Oberlin College en 1973 con una licenciatura en alemán. En 1974, obtuvo un Máster en Literatura Alemana de la Universidad de Cornell y ha sido miembro del Servicio Exterior desde 1976. Recibió una beca Harriman del Institute for Advanced Soviet Studies para obtener un Máster en Ciencias Políticas de la Universidad de Columbia en 1985-86. Se graduó en la National Defense University en Washington, DC.

Al graduarse en la NDU en 1992, Mann escribió un artículo titulado “Chaos Theory and Strategic Thought // Parameters” [Teoría del Caos y Pensamiento Estratégico // Parámetros] (US Army War College Quarterly, Vol. XXII, Autumn 1992, pp. 54-68). En este artículo, se exponen las siguientes tesis: “Podemos aprender mucho si vemos el caos y la reorganización como oportunidades, y no perseguir la estabilidad como una meta ilusoria…”. “El entorno internacional es un excelente ejemplo de un sistema caótico, con un “carácter crítico auto-organizativo”, siendo una herramienta analítica útil. El mundo está condenado a ser caótico, debido a que los muchos actores humanos en la política tienen diferentes objetivos y valores”. “Cada actor en los sistemas políticamente críticos crea energía de conflicto,… lo que provoca un cambio en el status quo participando así en la creación de una situación crítica… y cualquier curso de acción lleva el estado de cosas a una reorganización cataclísmica inevitable”.

La idea principal que se deriva de los pensamientos de Mann es llevar el sistema a un estado de “criticidad política”. Entonces, el sistema, dadas ciertas condiciones, entrará inevitablemente en el caos y la “transformación”. Mann también escribe que “Dada la ventaja de los Estados Unidos en las comunicaciones y la creciente capacidad de movilidad global, el virus (en el sentido de una infección ideológica) será auto-replicante y se expandirá de forma caótica. Por lo tanto, nuestra seguridad nacional será preservada”. Y más adelante: “Esta es la única manera de establecer un orden mundial a largo plazo. Si no podemos lograr un cambio ideológico en el mundo entero, tendremos solamente períodos esporádicos de calma entre transformaciones catastróficas”. Las palabras de Mann sobre el “orden mundial” están ahí en aras de la corrección política. Porque su artículo sólo habla del caos que, a juzgar por las palabras de Mann, será la “mejor garantía de la seguridad nacional de los Estados Unidos”, siendo los únicos capaces de preservarse a sí mismos como una “isla de orden” en un océano de “criticidad controlada” o caos global.

De acuerdo a la “teoría”, el desmantelamiento de los estados-nación ya existentes, las culturas tradicionales, y las civilizaciones se puede lograr mediante:

– La des-ideologización de la población.
– Desechando el “lastre” de los valores ya existentes, y su sustitución por un conjunto propio.
– El aumento de las expectativas materiales, especialmente entre la élite.
– La pérdida de control sobre la economía y su destrucción final.
– Actos ilegales de movimientos supuestamente espontáneos que a menudo tienen carácter étnico o religioso.

Una vez aplicadas, estas políticas clave conducen a las “revoluciones de color”.

La teoría del “caos controlado” se basa en la reforma de la conciencia de las masas, las visiones del mundo, y la esfera espiritual mediante el sometimiento de los individuos a modernos medios de manipulación. Equivale a una operación psicológica global que es parte de la globalización y que destruye la cultura de la solidaridad y la sustituye por el culto al dinero y los estereotipos sociales-darwinistas sobre el papel del individuo en la sociedad. La capacidad de las masas para ofrecer resistencia a través de la auto-organización se reduce en consecuencia.

Teniendo en cuenta los efectos de dichas técnicas, los actores del “caos controlado” persiguen dos objetivos:

La reducción del tamaño de la población eliminando a los que no son de utilidad para los arquitectos del nuevo orden mundial. Las reformas neoliberales provocan una catástrofe demográfica mediante la reducción de las tasas de natalidad y el aumento de las tasas de mortalidad. La revolución sexual, la propaganda del hedonismo, el individualismo, y el consumismo, reducen las tasas de natalidad. El darwinismo social y la indiferencia hacia el sufrimiento de los más cercanos privan a las personas de su voluntad de vivir y aumentan las tasas de mortalidad. El gran número de personas pobres y sin hogar se convierte en un mecanismo eutanásico de facto, ya que la gente de estas categorías muere rápidamente, a pesar de que más personas son empujadas hacia abajo para reemplazarlos.

El objetivo de destruir una nación establece que la imposición del control sobre la misma es interceptado por las corporaciones transnacionales, las organizaciones criminales, las organizaciones e instituciones supranacionales, que responden a quienes emplean las tecnologías del caos controlado. Esta tarea combina “poder blando” con bárbaras agresiones militares (Yugoslavia, Irak y Libia). Este proceso facilita el control de los agresores sobre los recursos globales financieros, militares, y de información.

Debemos tener en cuenta que las economías de la UE y de los Estados Unidos no crecen incrementando su producción, sino reasignando la riqueza entre los estados fuertes y los débiles. Esto se logra mediante el debilitamiento del Estado-nación (por lo general mediante la elaboración de la trampa de la deuda), la privatización y la compra de todo tipo de bienes nacionales, incluidos los naturales.

Bajo la presión de las instituciones financieras, el Estado-nación se convierte en una herramienta de este tipo de globalización mediante la privatización y la reducción de los gastos en las necesidades sociales o en el mantenimiento de la ciencia y de la cultura. Precisa también organizar migraciones laborales ilegales masivas que hacen a los trabajadores individuales mucho más baratos, privándoles de derechos. En combinación, las dos operaciones privan al estado objetivo de su capacidad de funcionar como un actor internacional. Es una forma encubierta de eliminar competidores económicos. Los principales síntomas de la pérdida de la soberanía de uno incluyen la incapacidad para percibir e interpretar la situación, elevarse por encima de ella, afirmar la propia identidad y la capacidad para poner en práctica ideas innovadoras y audaces.

Como resultado:

El estado ya no es autónomo, no tiene una estrategia de desarrollo, y no puede garantizar unas condiciones de vida dignas a sus ciudadanos y garantizar los derechos constitucionales.
Los funcionarios corruptos juegan un papel clave en el control de la economía y la sociedad.
La clase media va desapareciendo, se va desorganizando, y alienando.
Los partidos y movimientos políticos son meras fachadas.
Los movimientos sociales no tienen ningún efecto real en la política.
Los ciudadanos son pasivos y sufren los principales problemas de identidad (estatales, étnicos, familiares).

 

Por Dr. Vladimir Prav para Southfront

Fuente y texto completo: http://katehon.com/es/article/caos-controlado-como-herramienta-de-estrategia-geopolitica


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