
La «ley Celáa» pretende reducir considerablemente las plazas en los colegios concertados; o sea, lograr mediante una progresiva asfixia económica la consunción de la escuela católica, que –en lo que aún tenga de católica– es la que la ideología sistémica considera peligrosa (pues al fondo de toda esta operación resplandece el azufroso odium fidei). Seguir leyendo «Escuela desconcertada»




