Actualmente, resultar ser verdad lo que se adapta a mi subjetividad. Verdad es aquello que me gusta; hay una identificación la verdad con el gusto, con los placentero. La verdad depende del capricho de uno. De modo que la verdad en sí, como realidad fáctica no interesa; si desagradad, si resulta un obstáculo para los propios objetivos, si contraviene…, si cuestiona «mi felicidad», queda proscrita.
Categoría: CORRUPCIÓN
Sociedad enferma

Estos son los tiempos presentes en los que al igual que hay un incremento de la polución medioambiental, hay también un aumento de la contaminación espiritual. A aquella se le presta mucha atención (al menos se hace mucho ruido), y en cambio, a la cuestión del alma —a la que se ignora—, ninguna.
Necesitamos a Dios
Necesitamos de Dios. Y no ya por la fragilidad de la vida humana, experimentada en momentos de pandemias, o la conocida expresión de desespero de «sólo un Dios nos puede salvar» de Martin Heidegger en 1966, que pronunciara ante lo dantesco del siglo XX, con sus horrorosas de las guerras mundiales consecuencias de un hombre convertido en alimaña, y que «dejado de la mano de Dios», y el destino amenazador de la potencia tecnología, sería capaz de destruir el mundo entero; sino —y principalmente— por la responsabilidad del quehacer(se) cotidiano de cada uno de nosotros, en que nos jugamos algo muy importante: nuestro destino definitivo, la condenación o salvación eternas.
Un mundo a la deriva
Creíamos —sin duda que erróneamente— que progresábamos hacía mejor, hasta que de repente tomamos bruscamente conciencia de que no es así. Si analizamos a la insobornable realidad y los datos que nos arroja ante nosotros nos percatamos del fracaso propiamente humano en que peligrosamente nos encontramos.
El feísmo

«Al principio creó Dios los cielos y la tierra. La tierra era caos y confusión y oscuridad por encima del abismo» (Gen 1,1-2a). Así comienzan las Sagradas Escrituras. Al principio todo era bruto, caos, confusión, oscuridad…, hasta que apareció el Espíritu de Dios, para poner orden y traer luz.



