El exorcista Amorth habla de las «heridas del alma producidas por no saborear el amor de Dios»“La lucha contra el demonio comienza en la familia» La lucha contra el mal comienza en la familia y la razón por la que muchos jóvenes actualmente se vuelven malos muy a menudo es que “viven sin la conciencia de la sacralidad de ser hijos y, por lo tanto, padres y madres”.
«Muchos padres e hijos padecen, por lo tanto, soledad, rechazo, celos, traición, abandono, infelicidad, depresión, tristeza”. “De esta catástrofe provienen la delincuencia, la maldad”. Dios es más bello que el diablo Para el padre Amorth, al día de hoy es fundamental redescubrir la relación filial, con el Padre celestial pero también con el terrenal, subrayando que la ausencia y, por lo tanto, el no conocimiento del padre “abren una herida dolorosa en los hijos que los expone a desviaciones, delincuencia, y acciones verdaderamente malas”. Personas heridas más que endemoniadas “Movido por la premura y la caridad sacerdotal, Amorth los invita a redescubrir en sí mismos, a pesar de los límites personales, la identidad, la dignidad y la sacralidad de ser hijos de Dios”, subraya De Simone. “Gracias a esta liberadora identidad de hijo amado por Dios, el padre Gabriele logra enfrentar al diablo, habiendo recibido la fuerza y la gracia divinas para someterlo con autoridad”. En las almas infelices, el padre Amorth “va en búsqueda de esa ‘imagen y semejanza’ divinas que ninguna fuerza demoníaca logra siquiera arañar. Da por sentado que Dios está más presente, es más bueno, más bello y más atractivo que el diablo”. En sus respuestas a las preguntas de De Simone, el padre Amorth recuerda que el bien también existe en nuestros días; “no siempre, sin embargo, aparece ni es publicitado. Se difunde más bien lo que hoy algunos llaman la “eufobia”, es decir, el rechazo del bien”. Fe y oración como antídoto “Si existe una manera para alejar al diablo de nosotros”, observa, “consiste en dejarse atraer por la bondad y la belleza que emanan del bien y de nuestro Dios y Padre”. El Señor, concluye Amorth, concede a los exorcistas y a los bautizados “toda la gracia para poder enfrentar y superar al diablo. A sus amenazas cada uno puede responder: “Estoy envuelto en el manto de la Virgen, ¿qué puedes hacerme? Tengo de mi parte al arcángel san Miguel, intenta luchar contra él. Tengo a mi ángel de la guarda que vigila para que no sea tocado; tú no puedes hacer nada”. Roberta Sciamplicotti / Aleteia 22 marzo 2015 Fuente: http://www.religionenlibertad.com/el-exorcista-amorth-habla-de-las-heridas-del-alma-producidas-por-41292.htm |
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