El Rosario: el mejor de los golpes contra el enemigo

 

La experiencia nos dicta que no existe hoy día nada tan subversivo ni tan revolucionario como rezar el Rosario, ni tampoco nada tan beneficioso al espíritu.

El Rosario es una oración sumamente importante para quien cree en Dios. Al rezar el Rosario repetimos diversas plegarias una y otra vez para instaurar un ámbito de piedad, de sosegada meditación e invocación reposada, y permanecer activamente en él. Rezar así, indicaba Romano Guardini, uno de los más grandes humanistas del pasado siglo, requiere una paciencia amorosa, como la de quien se adentra en una realidad excelsa y no ceja hasta que la conoce de cerca y la convierte en su hogar. De la misma manera que se repite más de treinta veces «Et in terra pax hominibus bonae voluntatis» en el Gloria de la gran Misa en si menor de Juan Sebastián Bach para sumergirnos en un ámbito de paz o se reiteran determinados versos en las composiciones de Garcia Lorca o Lope de Vega con objeto de introducirnos en un ámbito poético, la repetición creativa en el Rosario nos crea un ámbito de acogida en la vida divina, al mismo tiempo que favorece el deseo de una configuración cada vez más plena con Cristo, verdadero «programa» de la vida cristiana.

La primera dificultad que deberíamos superar si de verdad deseamos salir de este círculo vicioso y poder aprovechar para siempre la grandeza de esta oración sería la de vencer el respeto humano, es decir, la presión de la opinión generalizada, incluida la nuestra. Romano Guardini nos dio ejemplo de ello, no vaciló en defender el valor profundo del rezo del Rosario frente a aquellos que lo despreciaban como una oración propia de masas incultas. Como consecuencia de ese amor y de su compromiso con el estudio de oraciones populares la prestigiosa revista de investigación Jahrbuch für Liturgiewissenschaft le excluyó de su colaboración al no reconocer destacados representantes del movimiento litúrgico la alta calidad espiritual de estas formas tradicionales de oración.

La experiencia nos dicta que no existe hoy día nada tan subversivo ni tan revolucionario como rezar el Rosario, ni tampoco nada tan beneficioso al espíritu. No deben preocuparnos las dificultades, es consustancial a la experiencia cristiana no tener miedo. Todos nuestros esfuerzos y sacrificios serán pequeños en comparación con las inmensas ganancias que recibiremos. La devoción al Rosario nos llevará de manera directa a la humildad, el arma más poderosa para todos los pobres de espíritu.

Charles Baudelaire decía que el Rosario es la oración al alcance de todos. Los católicos sabemos que el Rosario es un compendio de los principales momentos de la vida de Jesús al que se acompaña con el rezo de Avemarías y Padrenuestros. En esta sencilla oración podemos encontrar Todo, cualquiera que sea el tiempo y lugar en donde nos hallemos.

Desgranemos sin miedo las cuentas del rosario todos los que nos reconocemos católicos hasta convertirlo en algo tan habitual como el uso de un cinturón o de un pañuelo.

 

Por: Emiliano Hernández | Fuente: ForumLibertas 

 

http://es.catholic.net/op/articulos/34441/cat/224/el-rosario-el-mejor-de-los-golpes-contra-el-enemigo.html#modal

 


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