El domingo es el día del Señor (aunque se pretenda que no lo sea)

Misa en la iglesia del Carmen, en c/ Ayala (Madrid)

El día consagrado al Señor, al igual que otras fechas señaladas en el calendario litúrgico de los cristianos, se tratan de eliminar por el NOM, el laicismo activista, los cristianobofos…

Domingo proviene del Latín (Dominicus). El significado de Domingo se podría decir que es “El consagrado del Señor”. Y es considerado un día feriado o festivo en la mayoría de los países del mundo. La mayoría de las confesiones cristianas consideran al domingo como el día del descanso, un día sagrado y que habitualmente conlleva la asistencia a misa o al servicio dominical correspondiente.

Ya tiene un largo recorrido este intento de quitar esta vinculación fechas con la creencia de Dios, en el Dios cristiano. Tuvo su especial intentona hace dos siglos, en la Revolución Francesa, sin mucho éxito, y desde entonces, con el liberalismo colorado, las ideologías de izquierdas, la masonería, el laicismo, los lobbies de todo tipo, etc. han intentado e intentan modificar el calendario marcado por el cristianismo.

Lo más reciente en este intento, desde hace unos pocos años, alguna década a lo sumo, son estos hechos:

  • Quitar el nombre de Navidad en que se conmemora el nacimiento de Jesús y la epifanía del Reyes, por el de fiestas. Ya no se menciona aquella bella denominación -cuando menos-, para felicitar las pascuas navideñas y se utiliza el vulgar “felices fiestas”.
  • Ya se “contraprograman” entorno a fechas significadas del calendario litúrgico, un cúmulo de días dedicados a cuestiones prosaicas: día de los animales, de la naturaleza, del niño, la madre, el padre, de tal o cual enfermedad, el cáncer, el hambre, el sintecho, del trabajo, etc. etc., En fin son una infinidad, ya casi todos los días están dedicados a algo. Antes los días estaban dedicados a algún santo, con connotalaciones a virtudes y profesiones, de la que era patrono.
  • En este intento de solapar días de descanso vinculados a las festividades religiosas está el intento, sin mucho éxito, la verdad, la llamada semana blanca (que solo se celebra en la Enseñanza).
  • Por último, al menos aquí en España. Esto ha ocurrido hace cuatro o cinco años atrás. Ha sido el de abrir los comercios los domingos y festivos. Pero ha sido un rotundo fracaso. Se intento vulgarizar el festivo, que perdiera su significado genuino, haciendo un día lo más común posible, intentado que la gente no dejara sus hábitos de cada día (de ir de la tienda, de compra, etc.), pero la gente no ha tragado y las tiendas, en su mayoría, han tenido que cerrar ese día, pues no había ventas. Aún así hay algunos como el Carrefour (¿?), que se resiste, y se esfuerza arrastrar a la gente a la tienda en los domingos, con promociones especiales, etc. (Dicho de paso y por contra, Mercadona fue el único que desde un principio se negó a abrir los festivos ¡en hora buena!).

 

Los creyentes tenemos obligación de guardar especialmente ese día para el Señor. Y tenemos que hacer todo lo posible por mantenernos fieles a la tradición y a este mandamiento, y rechazar estas innovaciones… que pretenden distorsionar el significado pleno de los días revalidados para adorar y alabar a nuestro Dios y Señor, que nos trajo la salvación: Jesús resucitó de entre los muertos “el primer día de la semana” (Mt 28, 1; Mc 16, 2; Lc 24, 1; Jn 20, 1).

Un respeto al último día de la semana que hemos ido perdiendo silenciosamente y del que apenas se habla. Pero lo repetimos, sobre todo para los cristianos: El domingo (y fiestas de guardar) debe ser santificado, el día dedicado a Dios, principalmente; a familia,  los amigos, al descanso, al ocio (neg-ocio).

 

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