Día de la mujer

«Ya no hay judío ni pagano, esclavo ni hombre libre, varón ni mujer, porque todos ustedes no son más que uno en Cristo Jesús.» (Gal 3,28).

Esta es la palabra divina, expresada por medio de san Pablo, hace 2.000 años. De modo que la igualdad de la mujer y del hombre es un «dogma de fe» para todo cristiano.

A estas palabras hay que añadir las otras también sagradas, anteriores (de 3.000 años), tan originarias: «Creó, pues, Dios al hombre (ser humano) a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó” (Gen 1,27). Es decir, el ser humano es una persona, de igual manera el hombre y la mujer; ambos están en plano de igualdad.

En este día tan importante, en que se celebra la festividad del santo dedicado al cuidado de enfermos, san Juan Dios, también se celebra este día de la mujer, la cual tiene la connotación de que la más vocacionada profesionalmente a esa labor de atención hospitalaria a enfermos, e incluso, por clima sociocultural, al cuidado de parientes -principalmente, los padres- enfermos o dependientes.

Esto último, es un abuso por parte de una cultura inadecuada que ha asignado a la mujer ese papel. Esto es algo injusto y a corregir, y por tanto una reivindicación apropiada para este día.

 

Todo lo que vaya contra la igualdad de ambos sexos debe ser corregido, sea en el campo o espacio que sea: laboral, de oportunidades, de trato y consideración, en el hogar, etc.

 

Ahora bien, se da que este día tan loable y meritorio, puede quedar desvirtuado:

  • Este movimiento reivindicativo está siendo parasitado, apropiado, por las ideologías de izquierdas, de forma excluyente, e impropia, para sacar réditos electorales; cuando en unión con todas las fuerzas ideológicas del signo que sean, se podrían alcanzar mayor, mejor y más rápidos resultados en cuanto a lo que se reivindica. Esta patrimonialización hace un flaco favor a la causa.
  • El feroz ataque que una parte del feminismo, el radical (o también llamado feminazismo), puede acabar en un hembrismo furibundo de odió hacia el componente masculino, y creando una lucha de sexos. Lucha de tiene una deriva de la lucha de clases de ideologías marxistas, que al quedarse sin «trabajo» en el campo económico, la han encauzado a este campo del hombre y la mujer.
  • El respeto de los derechos de la mujer es algo fundamental, pero no en un contexto de antagonismo con el hombre. La defensa de las mujeres no puede fundamentarse en criminalizar a todos los hombres. Se puede instalar peligrosamente en la sociedad la obsesión con el machismo y la urgencia de ver supremacía masculina en absolutamente todo. Estamos con el feminismo bien entendido y no con feminismo de género: el primero defiende la lucha por la igualdad, el segundo lucha contra los hombres.
  • En el afán de apretar para obtener los logros legítimos se puede caer en el esperpento y caricaturizar reivindicaciones y derechos, llevando los temas a procurar no ya derechos sino privilegios y legislaciones discriminatorias para la parte masculina. Por ejemplo: La ley contra la violencia de género es una anomalía democrática: castiga más al hombre que a la mujer por cometer el mismo delito; lo cual supone anomalía democrática al sancionar de forma diferente el mismo delito en función del sexo del autor y no del delito en sí. Otro tanto ocurre con la llamada discriminación positiva, que parece hacer pagar al hombre de hoy los pecados de los del pasado, y con creces.
  • Y por fin, ya acabo, aunque se podrían hacer más observaciones siempre invitando a la cooperación y complementación entre unos y otros, para el bien de todos.  Y como digo no queremos terminar sin mencionar algo que puede acabar colándose subrepticiamente en el debate, a veces bajo apariencia de buenos propósitos: el que el Estado intervenga en la educación de los hijos para adoctrinarles según su interés ideológico. Los centros escolares públicos no pueden imponer una determinada ideología y deben estar supeditados a los criterios de los padres respecto a la educación moral y religiosa como principio constitucional.

 

Nota: el cartel anunciador de la que hemos puesto de imagen, que es el de la organización de la convocatoria de la huelga para el día de hoy, tiene un aspecto… de puños, que dan que pensar…

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