De lo ininteligible de algunos obispos ante la Eucaristía y la Confesión

No se entiende. Estos dos sacramentos tan importantes en la doctrina católica, a la luz de la actitud de algunos obispos, están siendo relativizados de tal manera que llama la atención. Uno, claramente, y el otro concepctualmente y demanera indirecta.

Empecemos por el más reciente, el de la Penitencia o Confesión: Primero fueron los obispos catalanes manifestando su apoyo al indulto político de los golpistas no arrepentidos, y días después el obispo portavoz de la Conferencia Española, expresándose en los mismos términos como si hablara en nombre de todos los obispos; cosa que no fue esa la realidad, ya que hubo un descuerdo notable, pues la mitad estaba en desacuerdo (entre ellos, los obispos importantes de Oviedo, Toledo y Valencia).

Otra observación: Este es un tema manifiestamente político, en el que no tiene por qué entrar la Iglesia, y sobre todo si hay tantas discrepancias y el asunto tiene connotaciones que no se ajusta a la Justicia, que se pronunció en contra del indulto.

Otra observación: La arbitrariedad política -que se atreve a hacer lo que quiere y a argumentar mediáticamente cualquier cosa- echando mano de argumentos como el perdón, la concordia, la generosidad, etc., dicen dar el paso de indultar a gente que dice no arrepentirse y que lo volverán a hacer. Ya ven queridos obispos, la política va más allá que la religión: administración la absolución a aquellos que no se quieren arrepentir, que ni piden perdón ni expresan propósito de la enmienda. De todos los requisitos del sacramentos cristiano no se cumplen ninguno; pero a muchos obispos les parece estupendo. Y otro matiz final: que la política cada vez más se está convirtiendo en muchas de sus expresión en una más que religión. Pero ¡atentos!, que ha quebrado lo que debía ser, la justicia.

El otro tema de controversia es el ya más que conocido la comunión eucarística de los políticos abortistas norteamericanos católicos. El sacro santo sacramento eucarístico está sorprendentemente siendo profanado a la vista de todos los fieles. Hay un número notable de obispos estadounidenses que están por dejar que sigan comulgando sacrílegamente, sin la mayor importancia; alegan que para evitar escándalos; pero es justamente esto, su posicionamiento, el escándalo. Porque de modo, que siguiendo su postura, la doctrina sobre la Eucaristía se desvanece: ya, pues, siguiendo su razonamiento: se puede comulgar en pecado grave, no estando en gracia. (Ah, bueno, a no ser que se deba una excepción por ser políticos ¿Cabria en esto, otros personajes públicos, de relevancia, con poder? Y ¿este privilegio no alcanzaría a la clase media?… y ¿a los pobres?, no a estos, no). En fin, seamos serios.

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