Creía la «ideología» atea, se reía de los cristianos, pero el naturalismo no le daba respuestas…

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Holly Ordway, doctora en literatura

En su libro resume su itinerario: una académica racionalista encuentra la fe radical. Cuando examinó a fondo las evidencias, el teísmo cristiano le pareció racional y convincente.

Ordway no había sido educada en ningún tipo de credo, sino en la indiferencia más absoluta hacia la religión y la fe, que se reducía a ser simplemente una «curiosidad histórica» o una «mancha en la civilización moderna», o incluso las dos. Jamás había rezado ni tampoco acudido a ningún tipo de servicio religioso.

 

Como Zeus o Cenicienta

A pesar de que no sabía casi nada sobre el cristianismo, comenzó a burlarse de los cristianos y menospreciar su fe, su inteligencia y su carácter. «Era divertido considerarme superior a las masas ignorantes y supersticiosas, y hacer comentarios sarcásticos sobre los cristianos». Estaba convencida de que la fe era, por definición, irracional.

Y, entonces, ¿qué ocurrió para que llegara la conversión?

 

«En mi fortaleza de ateísmo»

«Pensaba que sabía exactamente qué era la fe, así que me negué a ir más lejos», explica en su autobiografía.

«O tal vez tenía miedo de que hubiera algo más allá de lo que yo estaba dispuesta a creer, pero no quería lidiar con eso. Era mucho más fácil leer libros escritos por ateos que me decían lo que yo quería oír: es decir, que yo era mucho más inteligente, intelectualmente honesta y moralmente superior que los pobres e ilusos cristianos», ironiza.

«Me había construido una fortaleza de ateísmo, segura contra cualquier ataque de fe irracional. Y me dediqué a vivir yo sola en esta fortaleza»

 


La fe, una cosmovisión racional

Ordway no estaba buscando a Dios porque ni siquiera creía que pudiera existir. Pero, de repente, comenzó a sentirse atraída por cuestiones de fe.  

Una razón de su interés, explica, es que su propia visión naturalista del mundo, que no le parecía suficiente para explicar la naturaleza de la realidad de una manera coherente.

Por otro lado, la cosmovisión teísta le comenzó a parecer coherente y explicativa: «Ofrecía una explicación convincente, consistentemente racional y con una explicación lógica para todo lo que la visión naturalista del mundo explicaba, y también para lo que no podía explicar».

«Comencé a darme cuenta de que el teísmo cristiano tiene un poder explicativo significativamente mayor que el naturalismo ateo, en términos de explicar por qué el mundo es como es, y en la contabilización de mis propias experiencias dentro de él», razona Ordway.

«Aprender más sobre la Encarnación y sobre Dios, la Santísima Trinidad, ha reforzado mi confianza en que el cristianismo realmente tiene sentido en una forma que ninguna otra cosmovisión hace».

 

«Creer» en el ateísmo

Su orgullo intelectual se «rompió», y Holly se sintió empequeñecida al descubrir la bondad de Dios, cuando comenzó a verse a sí misma como un pecadora.

«Yo no creo porque me guste la idea y quiera que sea cierto. No creo porque piense que el Cristianismo tiene sentido intelectualmente, aunque fuera una base necesaria para mi fe. De hecho, yo no diría que creo en Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, o que creo que tengo una relación personal con Él: lo que diría es que sé a ciencia cierta que estas cosas son verdad», afirma categóricamente.
 

Espera que su libro pueda ayudar a los cristianos en la evangelización, ya que ella misma ha conocido qué significa «creer» en el ateísmo y lo que representa la propia ideología atea: «Es cierto que este enfoque puede no ´llegar´ a todo el mundo, pero es el que me abrió la puerta a mí», explica.

Holly hoy practica su fe en una parroquia episcopaliana conservadora, de estilo anglo-católico, y habla con pasión de la Cruz.

Sara Martín / ReL

Fuente y texto completo: https://www.religionenlibertad.com/creia-la-ideologia-atea-se-reia-de-los-cristianos-pero-el-26960.htm

 

 


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