Algunas revelaciones de carácter profético sobre el fin de los tiempos, que tuvo la santa polaca, a la que canonizara su paisano el gran papa san Juan Pablo II, el 30 de abril del año jubilar 2000. |
Autor: Luis M. Mata
La necesidad de Dios
Hoy día en la generalidad de los individuos de occidente se «piensa» que se puede prescindir de Dios y vivir sin Él. Es decir, que el ser humano puede perfectamente ser el mismo, mantenerse en pie, sin necesidad de Dios, y hacer el bien —y evitar el mal— sin su ayuda.
Gimnasios de sustitución
La gente se preocupa de el aspecto físico de una manera compulsiva. En cambio, de su aspecto espiritual, ¡bah, les y trae al pairo! Es decir, sin cuidado, ni les ocupara ni les preocupa. ¡Cómo si no hubiera algo que cuidar, con más urgencia que el cuerpo!. A falta del cuidado del espíritu se exalta el cuidado corporal. La generalidad como imbuida de una fijación materialista de la existencia no tiene otra pre-ocupa que la atención de la apariencia física.
Carta de San Pablo para este tiempo
Un mundo a la deriva
Creíamos —sin duda que erróneamente— que progresábamos hacía mejor, hasta que de repente tomamos bruscamente conciencia de que no es así. Si analizamos a la insobornable realidad y los datos que nos arroja ante nosotros nos percatamos del fracaso propiamente humano en que peligrosamente nos encontramos.
Ataque a la dignidad humana
Ese empeño por destruir la dignidad humana, su naturaleza diferente, propia, única, excepcional, maravillosa, milagrosa… es más que sospechoso, se diría que tiene un designio maligno.






