España, se veía venir…

España, se veía venir…

Hace años, unos treinta, en una agencia turística de Salou (Tarragona), ojeando los folletos turísticos, mientras esperaba a ser atendido, me causó sorpresa que en ellos figuraban en diferentes lenguas: catalán, inglés, francés, alemán, excepto el español o castellano. Yo, en mi patria, tuve que preguntar a un francés que se hallaba a mi lado qué quería decir el folleto… En fin, figúrense, la extrañeza del extranjero y el ridículo mío.

Hace años, unos veinte, algunos periodistas -a los que se les apodaba “conspiranóicos”, para descalificarlos-, entre ellos y especialmente, Federico Jiménez, ya informaban valientemente del peligro que se avecinaba. Cual como si de un tsunami que como ola gigante se percibiera en la lontananza, Federico avisaba a los bañistas que plácidamente disfrutaban en la playa del mal que se veía venir… Pero nada, ni caso. Es más, le trababan de sembrador de animadversión contra los catalanes. Y esto dolía especialmente, haciéndolo desde una emisora con vocación fraterna como la COPE.

Mientras tanto, los demás medios, ante la expulsión de la COPE de Cataluña por cierre de sus emisoras por la retirada de las concesiones por la Generalitat. El Grupo Prisa (con la SER) se “frotaba las manos”  y Onda Cero “callaba y apañaba”.  El comportamiento de los medios de comunicación, en general, ha sido lamentable durante estos años en que avanza en el proceso de independentismo catalán. Perros mudos.

El comportamiento de los políticos españoles ha sido otro tanto de lamentable, mirando especialmente por sus intereses y los votantes. El PSOE con su granero de votos catalanes jugaba malignamente a satanizar al PP, creando el “cordón sanitario” y señalándolo de anticatalanista y generador de separatistas, por sus “críticas” de pitiminí a la situación en Cataluña… Estos, acomplejados y temerosos, no hacían nada respecto a los atropellos y el avance del independentismo catalán, y se plegaban entrando al trapo del diálogo. En fin, tanto los unos como los otros haciendo concesiones… y mirando para otra parte, mientras se caminaba hacia el abismo. Todo empezó cuando se consintió que un tendero fuera multado por rotular su tienda en la lengua española; lo podía hacer en cualquier lengua del mundo, excepto ésta. Esta dejación de ejercer la justicia fue el comienzo del fin. Luego vino el adoctrinamiento en las escuelas y a través de los medios de comunicación autonómicos y subvencionados, las seis televisiones…

Esto de las Autonomías cada vez pienso que ha sido un error. La excusa del acercamiento a los ciudadanos de la Administración, se podía haber llevado a cabo sin gobiernos de este tipo, que nos complican la vida a tales extremos y que han incrementando en gasto, la deuda y los impuestos.

Ah, y pase lo que pase el 1 de octubre, la cosa pinta muy fea: si se declara una Cataluña independiente, es posible que la violencia se desate y ya veremos las consecuencias lamentables y hasta donde llegan…, y si no hay tal declaración de independencia, el raca-raca independentista, alimentando mientras tanto de prebendas y privilegios, seguirá hasta el fin de los tiempos. Lo veremos.

Miguel Morales

P.D.: Si no se ataja y modifica la manipulación de la Educación y la Comunicación, no hay nada que hacer, y la (y las) de España será un hecho, más tarde que temprano.