Pensamientos de Fe (22)

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  1. Nos preocupamos por amar a Dios, y más valdría dejarnos amar por El. Cuando se es un poco niño se entiende esto, pues la niñez es el estado en que uno se deja amar. “Si no cambiáis y volvéis a ser como los niños, no podréis entrar en el Reino de los cielos” (Mt 18,3).    
  2. Por amor Dios creó al ser humano, haciéndole «poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad» (Hch 2,6),. En ese amor originante tiene lugar la energía amatoria. El don que propicia la donación. «Amémonos, porque El nos amó primero» (1 Jn 4,19).
  3. La confianza en los demás es a su vez confianza en nosotros mismos. Seguramente sea porque estamos hechos de la misma pasta y hemos salido de las mismas manos, manos amorosas que nos han llamado a la existencia confiando que fuéramos fieles a la vocación a la santidad en que se nos constituyó.
  4. Si alguien te incordia, te carga, te trata injustamente, etc., ora por ella y tu enfado disminuirá, y ambos seréis bendecidos.
  5. Si alguien te falla, te ofende, te falta al respeto, te hiere, etc., no se lo tengas en cuenta, encontrarás paz; tómalo como una oportunidad para ofrecérselo a Dios Padre en compañía del sacrificio de su Hijo Jesucristo.
  6. Dedica tiempo a la oración de adoración ante el Santísimo. Cuanto más tiempo dediques a estar con el Señor, más Dios de Él mismo, de su presencia, de su gracia, de su Espíritu, de su santidad te podrá dar.
  7. Jesús ayunó durante 40 días antes de comenzar su ministerio. Para integrar el ayuno en el sacrificio diario y se convierta en provecho para el alma, se puede comenzar retirando algo en las comidas. Uno puede renunciar a algo como el café, usar joyas o maquillaje, entrar a las redes sociales, etc. 
  8. La humildad conduce a la santidad. Uno debe procurar siempre ser el último de la fila. También se debe dar gracias a Dios por el fracaso y pedirle que te encamine a lo que él quiere para ti. 
  9. Para quien se dice cristiano -creer en Cristo y ser fiel al credo-, ha de aplicarse estas palabras de Juan: «El que afirma que permanece en El, debe conducirse como El se condujo» (1 Jn 2,6). Permanecer viene a significar un creer no teórico sino de pertenencia -es algo potente-; de esta íntima vinculación mística -de vida de gracia- se deriva conducirse, comportarse con actos concretos según Cristo.
  10. Mira, estate atento de si puedes ayudar a alguien, de sus necesidades, etc., y hazlo sin preguntarte nada más. Da gracias a Dios de que puedas hacer tal cosa. Y sigue.

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