Pensamientos de Fe (18)

 

  1. Para estar en sintonía con la Trascendencia, es necesario, imprescindible, despojarnos del entorno del ego. Quien vive cerrado sobre sí, sin apertura a más allá de su círculo del yo, acaba en si, dramáticamente en sí mismo, en absoluta soledad (para siempre). Ser egoísta es infligirse el mayor mal.     
  2. La historia desde la lógica de los hombres la escriben los vencedores; la historia, según la lógica de Dios, la escriben los vencidos.  Un vencido, según el mundo, fue quien escribió la historia, Cristo.
  3. Dios respeta los límites establecidos, su orden creado de este mundo, se somete a las reglas del juego. Dios se ha maniatado sus manos. A excepción de… Dios puede obrar rebasando el orden establecido cuando el mal trata de negar el mismo orden.
  4. A ojos vista, no podemos nada -o gran cosa-, y lo podemos todo, siempre y cuando aceptemos que no lo podemos sin ningún poder conocido, el invisible de la gracia divina, que no es poder humano sino sobrehumano -sobrenatural-: pro es un poder de máxima eficacia, pues incide trascendiendo la inmanencia y tiene valor eterno.
  5. Pensamos y pedimos en términos humanos, y cosas humanas; pero en relación con Dios no cabe -si de verdad queremos estar en su onda- sino dejarnos sorprender por Él. Seguramente que nos desconcierte…; pero verdadera y profundamente con Dios no cabe otro tipo de relación que el de la santidad, porque el es santo. Y la santidad sobrepasa todo lo imaginable, ante la cual la única actitud digna y posible es la del silencio reverencial, y esperar que el Santo se apiade y se ponga en relación con nosotros.
  6. Sólo la bondad doblegará a las Fuerzas negativas, que invaden este mundo; posibilitadas en parte por nosotros mismos, en cuanto abrimos ventanas y tendemos puentes de comunicación para que esas fuerzas oscuras irrumpan en medio de nosotros.
  7. Según esto, la responsabilidad que tenemos en nuestras manos por la libertad que se nos ha otorgado es grande, ¡tan grande como la dignidad con que se nos ha creado! Dios al pensar en el ser humano y decidir crearlo, ¡arriesgo hasta el límite de lo posible…!
  8. Tan solo si nos hacemos esclavos de la voluntad divina, seremos verdaderamente libres. El pecado no tendrá poder sobre nosotros, y el mal aunque nos tiende no nos dominará. No nos cabe otra posibilidad que la de la humildad ante Dios.
  9. La pretensión de acumular méritos, es antievangélica. La argumentación de los talentos es un recurso a la responsabilidad, a un mínimo; a un echar mano al miedo, como medio de cumplir un mínimo exigible, es un posicionamiento en la obligación, en el «no» del AT, no-matarás, no-robaras, etc. Para quien vive en el ámbito del NT, su lógica no es la de mínimos, sino la de la sobreabundancia, lo gratuito, es don, entrega, son las Bienaventuranzas las que rigen, es el orden del amor, la bondad, la santidad.
  10. Cuando no se responde a un desaire, eso es gracia. Si no haces uso de la venganza, eso es gracia. Si sonríes ante una ofensa, eso es gracia. Si a cualquier mal no respondes o respondes con bien, eso es gracia.

ACTUALIDAD CATÓLICA

 


Descubre más desde ACTUALIDAD CATOLICA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.