Los que iban a arreglar la migración…

Sobre el drama de la migración: “No vengan, no vengan”, dijo la vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris, con rigidez y firmeza, al concluir su visita a Guatemala. Estas fueron sus palabras de advertencia a los migrantes que están pensando en organizar otra caravana más a los Estados Unidos de América.

Kamala Harris destacó que el desafío permanece y se comprometió a entablar conversaciones sustantivas con los presidentes de Guatemala y México durante su visita de tres días a la región. como vicepresidente. “Quiero enfatizar que el objetivo de nuestro trabajo es ayudar a los guatemaltecos a encontrar esperanza en su casa”, dijo Harris.

En fin, que está siendo un fiasco el problema migratorio que se ha acrecentado -produciendo un efecto llamada- desde que los progresistas echaron a Trump. Aquellos que quejosamente levantaban voz contra ex presidente, ahora callan (entre estos habría miembros de la Iglesia católica, a los que hoy no se les siente), una pena.

Estas no son soluciones. La solución no es otra que el mundo del bienestar, sobradamente alimentado, del despilfarro, rico… aporte una renta universal para todos los ciudadanos empobrecidos del mundo, fomentando a la vez la industrialización y producción propia de países para su desarrollo, etc. Cada ciudadano de los países del “primer mundo” tienen que desprender de una parte de su sueldo (un 5%, por ejemplo) para ser destinado a solucionar la pobreza y la migración forzosa.

Y desde el punto de vista cristiano, esta solución no es una alternativa, es una obligación impuesta por el mandamiento del amor fraterno.

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