Gravísimo: el sínodo herético alemán fue aprobado. Es un acontecimiento histórico, que esperemos no sea de las dimensión de aquel de hace 500 años, cuando el Protestantismo echó a andar. Se han abstenido muchos obispos, sin oponerse (por miedo al ser señalados pues la votación no fue secreta), y tan solo unos pocos han aprobado las propuestas cismáticas: el celibato, los laicos confesar y predicar, bendecir parejas de todo tipo, aceptar el transexualismo, los transexuales pueden ser sacerdotes (que luego podrían cambiarse a mujeres).

