Por decirlo así, como previa a la manifestación del día de la mujer, 8 de marzo, el domingo 1 de marzo se celebró una minimanifestación o protesta a las puertas de algunas catedrales.
Actualmente, en el mundo existen, gracias a Dios, 622.229 religiosas. El continente con el mayor número de ellas es Europa con 215,891; luego, Asia con 168,350; después, América con 159,671; África con 70,966 y Oceanía con 7,351. El número de monjas contemplativas, de clausura, en todo el mundo, es de cerca de 40,000, de las que la mitad residen en Europa.
Estamos de acuerdo con todo lo que vaya en la plasmación en la realidad, en lo concreto, en la vida cotidiana, aquello cristiano de que todos somos iguales a los ojos de Dios, de la misma dignidad, de la que se derivan igualdad de derechos. Todos somos creados a imagen y semejanza de Dios. Todos los seres humanos, sin distinción de raza, pueblo, género, condición, capacidad intelectual o física, debilidad, etc. Esto es inamovible.
Es horrorosa esta cuestión que parece no tener fin. Se creía que era algo del pasado, del machismo cavernario, sin embargo, ya entrado el siglo XXI, no ceja de producirse con pertinaz regular estadística esta maldita y sangrante lacra epidémica…
Aunque se ha de ser prudente, como es propio de la Iglesia a lo largo de su historia, es cierto que no hay que coartar el soplo del Espíritu Santo, para guiar al Pueblo de Dios hacia donde Dios quiere.