Amar a Dios es lo único verdaderamente importante en nuestras vidas. Aunque para ser más precisos sería mejor decir “dejarse amar por Dios”; pues nuestra actividad amatoria surge de esta experiencia “pasiva”, receptiva, exultante, que se torna movilizadora, nos hacer amar, y, evidentemente en primer lugar, al mismo Dios. Quien nos ha hecho amables; hemos nacido de su amor, nos mantiene su amor y nos hará vivir siempre gracias a su amor.
Categoría: AMOR
Amar a Dios, ¿en qué consiste?

En la misa de hoy, 19 de mayo, en el Evangelio según san Juan 14,21ss, se nos dice claramente en qué consiste «amar a Dios». Esto dijo Jesucristo: «El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama«, «El que me ama guardará mi palabra (…). El que no me ama no guardará mis palabras«.
El mandamiento del amor. V domingo de Pascua
Hoy en la liturgia de la misa se lee este evangelio en que Jesús nos expresa enfáticamente su voluntad de que –ante todo– amemos. (Además de evangelio de hoy, citamos también el de mañana y pasado, para ampliar y enriquecer el sentido de este mandato de amor del Señor para todos nosotros).
Seguir leyendo «El mandamiento del amor. V domingo de Pascua»
Mandamiento de amor
Hoy, 14 de mayo, en la liturgia de la misa se lee el evangelio (Jn 15,9-17) en que Jesús nos expresa enfáticamente su voluntad de que —ante todo— amemos. Cuando a Jesús le quedaba poco de estar con sus discípulos, en la ultima cena, les encomendó el mandato del amor: “Hijitos, me queda poco de estar con vosotros. 4Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también unos a otros.” (Jn 13,33ª-34).
Amar a Dios sobre todo y al prójimo como a uno mismo
En el Evangelio (Mc 12,28b-34) de la liturgia del día de hoy, 4 de junio, Jesús nos viene a decir que la pertenencia al reino de Dios pasa por vivir según estos dos principios fundamentales o actitudes vitales, como los expresan estos dos mandamientos: son los mandamientos: «El primero es: “amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser”. El segundo es este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”».
Seguir leyendo «Amar a Dios sobre todo y al prójimo como a uno mismo»




