Esta mañana en la misa de 11, en la iglesia de la Concepción de Madrid, y transmitida por la televisión TRECE, el sacerdote en la homilía se refirió a los ataques que está sufriendo el Santo Padre.
Dijo entre otras cosas: «Son preocupantes los ataques contra el papa Francisco desde fuera y desde dentro de la misma Iglesia. Todo estamos expuestos a cometer error; pero se le está tachando de poco más o menos de ser el anticristo, que está destrozando a la Iglesia…».
La situación es alarmante. Nunca se había llevado a los púlpitos a hacer una defensa cerrada sobre el timonel de la Barca de Pedro. Pero lo más grave, y que nadie parece ver, son las críticas exacerbadas, de gente de Iglesia, sin ningún pudor ni recato, que trascienden a todos los medios, y calan en la gente normal, en los evangelizados y en los por evangelizar.
El descrédito de la Iglesia, y de cuanto ella representa, es tremendo; a causa de esa gente, muchos purpurados, que no les importa otra cosa que cazarse la pieza del papa Francisco, a cualquier precio. ¡Son unos pobres diablos!
Cómo decía el sacerdote en la misa, todos nos equivocamos, sin duda alguna, y el Papa también puede hacerlo, e incluso le puede llevar a hacerlo (metiéndole goles) en su buena fe y en que no lo puede controlar todo. (Por ejemplo: Lo de la estatua indígena de la mujer desnuda embarazada en procesión… Es una metedura de pata descomunal. Aunque solo sea porque mucha gente no lo va a entender, y se van a provechar los que mal le quieren para acerar sus críticas).
De nada sirve tratar luego de hacer esfuerzo ímprobos por aclarar…, como hace Ruffini, advirtiendo que hablaba solo en su nombre y no en el dicasterio para la comunicación que preside, dijo: «La talla, fundamentalmente representaba la vida y basta. Ver símbolos de paganismo o de otro tipo es ver el mal donde no está. La imagen representaba la vida. La he visto y era así. Representaba la vida en el momento en que se hace vida a través de la mujer… y basta». Aquella representación seudapagana fue organizada por la REPAM con el Movimiento Católico para el Clima.
Si los que están a su lado (del Papa) no lo cuidan y protegen y están vigilantes de que no se comentan errores y que nadie les induja a ellos; que de por sí, por la circunstancias y por los acontecimientos algunos no han de faltar y porque el Diablo anda revolviendo y malmetiendo todo lo que puede…, nos tememos que a la Iglesia le va a ir muy…, pero que muy mal.
Van a por la Iglesia, y el Papa es una pieza importante a batir.
Todo parece apuntar a aquello de que los demonios serían sueltos en los tiempos postreros…