Discurso histórico del vicepresidente católico de Estados Unidos JD Vance a las élites europeas en Munich

Ha sido como si alguien hubiera tirado una piedra en un estanque de aguas mansas. Ante el wokismo progre que ha intentado estos últimos años implantar una antropología ficticia, acientífica, inhumana y anticristiana, aplicando políticas de descartes, represoras y persecutorias como la ley del odio, subvencionando ideología genero, adoctrinando a la infancia, patrocinando el aborto, atacando la ley moral natural, amordazando la libertad de opinión y la discrepancia, etc., JD Vance, con toda naturalidad y brillantez dijo la verdades del barquero. 

Ha llegado el momento de parar los pies al wokismo y a la hipocresia antidemocrática de las élites mundiales, especialmente europeas. Todo está siendo ocupado por el Estado, el poder político, y legislando cualquier cosa, espacio y hasta la vida privada. El deterioro de la libertad religiosa y de los derechos de libertad de expresión en las democracias liberales occidentales.

El discurso de JD Vance es memorable por su presentación, su contenido y su manera directa y abiertamente contra el discurso dominante,  al que le ha puesto en evidencia como ante  un espejeo. Un discurso valiente sostenido en el sentido común ante el disparate de esas nuevas ideólogas toxicas que han envenenado nuestras sociedades occidentales últimamente, causando graves daños, y todo ello con el consentimiento de todos los ámbitos sociales, con algunas excepciones como la Iglesia, que se ha mantenido más o menos firme, pese a las críticas; hasta la ciencia, la bilogía, se ha callado pese a la evidencia de sus datos que contradecía la no cientificidad de las ideologías que se han tratado de imponer violando en sentido común.

Ha impactado el discurso de JD Vance por este  decir sin complejos lo evidente, lo que todo el mundo veía pero que nadie se atrevía a mencionar. Ha llegado ese tiempo del que G . K. Chesterton profetizara: “Llegará el día que será preciso desenvainar una espada por afirmar que el pasto es verde”; es decir, que verdad pese a su evidencia será obviada y la libertad de decirla intimidada. Ha llegado, pues ese tiempo, en que parece ser que decir algo tan de sentido común como lo que ha dicho JD Vance resulte revolucionario; pues nos han hecho creer que callar, no decir libremente lo que se piensa y que discrepar… sea un delito, se ha impuesto la autocensura. El cristianismo con su menaje de Verdad imperecedero e insobornable no ha dejado de callar, pese a todo; de ahí que se haya visto tan perseguida –como nunca- estos últimos años.

Por ello les invitamos a ver con atención lo ha dicho, y que va a marcas el devenir del wokismo progre enemigo de la humanidad.  

 


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