Desprestigio de la religión católica

El desprestigio de la religión católica

Los abusos sexuales de los religiosos han causado un gravísimo daño a la imagen de la Iglesia Católica, especialmente, que es la que ha aparecido bajo el foco de los medios de comunicación y ante los juzgados.

Es un tema tremendo, sangrante, dolorosísimo, vergonzoso y humillante por tratarse de víctimas tan inocentes y vulnerables, y por las secuelas traumáticas…, y, máxime, si lo provocan miembros de la Iglesia.

Ayer, en la reunión con los miembros de la Pontificia Comisión para la Protección de los Menores, el Santo Padre ha dicho: “La Iglesia ha llegado demasiado tarde” en el tema de los abusos a menores.

Y también: “El abuso de los niños, si se demuestra, es suficiente para no recurrir. Si hay evidencia, es definitiva para saber que esa persona, hombre o mujer, está enfermo: es una enfermedad»; «nunca he firmado una petición de gracia y nunca la firmaré”.

 

Queremos hacer varias consideraciones:

  • La Iglesia ha reaccionado tarde, lenta y con poca rotundidad: ante estos casos, por evitar que el escándalo se expandiera, se trató de negar la evidencia o desplazar al causante, sin ser rotundos y atajar el problema.
  • El causante (amén de lo que el Maligno pueda interferir) es una persona enferma y como tal ha de tratársele y poner medidas en este sentido.
  • Hay que estar vigilantes en la selección al sacerdocio por si existe algún seminarista con señales de esta desviación.
  • «Nunca firmaré -dice el Papa- una petición de gracia». Aquí no hay posibilidad de andarse con paños calientes; pues las consecuencias para las futuras víctimas y para el prestigio de la Iglesia como antievangélica son evidentes.
  • No es por una cuestión religiosa. Aunque los consagrados de la Iglesia Católica aparecen en los medios como los únicos culpables, la mayoría de los casos de laicos (profesores, monitores y principalmente familiares y gente próxima).
  • No es por una cuestión del celibato o que favorezca la confesión de la Iglesia Católica. Según afirma el nieto del mítico pastor protestante Billy Graham, un abogado y ex fiscal en la Florida: «los evangélicos están peor que los católicos en el abuso sexual».
  • Por último, casos de estos, por desgracia siempre va haber, pues la patología y la capacidad de maligno de aprovechar esta circunstancia y debilidad humana siempre va a existir. Aunque un 1 por 1.000 de los consagrados caigan en algo así, es como la mosca en un balde de leche, y con los medios por hacer sangre contra la buena fama de la Iglesia, se traslada la imagen de que la Iglesia por completo es un lugar siniestro y peligroso. Recemos, recemos mucho.

 

Terminamos con estas palabras del Santo Padre: «El abuso sexual es un pecado horrible, la Iglesia ha sido una experiencia muy dolorosa. Sentimos vergüenza por los abusos cometidos por ministros sagrados, que deberían ser los más dignos de confianza. Aplicar contra el abuso sexual de menores el principio de `tolerancia cero´. La Iglesia está llamada a ser un lugar de piedad y compasión, especialmente para los que han sufrido.»

Ah, y tengamos en cuenta que los causantes, en el fondo y de alguna manera, también son víctimas. Piedad.

ACTUALIDAD CATÓLICA

 


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