El desprestigio de la religión católicaLos abusos sexuales de los religiosos han causado un gravísimo daño a la imagen de la Iglesia Católica, especialmente, que es la que ha aparecido bajo el foco de los medios de comunicación y ante los juzgados. Es un tema tremendo, sangrante, dolorosísimo, vergonzoso y humillante por tratarse de víctimas tan inocentes y vulnerables, y por las secuelas traumáticas…, y, máxime, si lo provocan miembros de la Iglesia.
Ayer, en la reunión con los miembros de la Pontificia Comisión para la Protección de los Menores, el Santo Padre ha dicho: “La Iglesia ha llegado demasiado tarde” en el tema de los abusos a menores. Y también: “El abuso de los niños, si se demuestra, es suficiente para no recurrir. Si hay evidencia, es definitiva para saber que esa persona, hombre o mujer, está enfermo: es una enfermedad»; «nunca he firmado una petición de gracia y nunca la firmaré”.
Queremos hacer varias consideraciones:
Terminamos con estas palabras del Santo Padre: «El abuso sexual es un pecado horrible, la Iglesia ha sido una experiencia muy dolorosa. Sentimos vergüenza por los abusos cometidos por ministros sagrados, que deberían ser los más dignos de confianza. Aplicar contra el abuso sexual de menores el principio de `tolerancia cero´. La Iglesia está llamada a ser un lugar de piedad y compasión, especialmente para los que han sufrido.» Ah, y tengamos en cuenta que los causantes, en el fondo y de alguna manera, también son víctimas. Piedad. ACTUALIDAD CATÓLICA |
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