En medio de la devastadora situación experimentada por la fe religiosa en Occidente en estas últimas décadas, que amenazaba con convertir en poco tiempo en un páramo desértico la religiosidad de la gente, está habiendo un tímido –pero esperanzador- renacer de la fe.
Dignos de mencionarse entre estos brotes verdes primaverales:
En Estados Unidos, donde se está empezando a dar un renacimiento eucarístico, que tuvo expresiones claras y alentadoras en el reciente Congreso Eucarístico Nacional y en las multitudinarias peregrinaciones que lo precedieron.
Situaciones parecidas se dan también, por ejemplo, en países como Argentina y España, con algunas parroquias y grupos rebosantes de jóvenes fervorosos, que siente a Dios como lo más importante de sus vidas y procuran de manera comprometida la santidad.
En Francia: La resistencia del 7% de los franceses cristianos religiosamente practicantes resulta encomiable, de manera que ha llegado a sorprender ante el vacio religioso pretendido por las élites políticas. Y en medio de este clima poco propicio, adverso y hostil, donde el laicismo nihilista y el islamismo triunfan, donde se proclama, como pionera ante el mundo, el derecho constitucional a aborto, sorprendentemente se producen conversiones: cada vez más se producen bautismos de jóvenes y adultos, en esta semana santa de 2024 han sido 12.135 (7.135 adultos y más de 5.000 adolescentes), es decir, se ha producido un aumento de un 30% con arreglo al año pasado. Otro dato interesante: la reacción especialmente de los jóvenes ante la burla blasfema anticristiana en la apertura de los Juegos Olímpicos.
Bélgica y Holanda: han experimentado el mismo aumento en los bautismos de adultos en los últimos años. También están fuertemente descristianizados, especialmente Holanda. Por lo tanto, la pregunta que cabe plantearse es si es necesario haber “tocado fondo” del descenso de las prácticas, en particular el del bautismo de los niños pequeños, para registrar un aumento del de los adultos.
Suecia: la Iglesia católica en Suecia, en contraste con la tendencia eclesiástica europea, está creciendo .En los últimos diez años, algo más de 20.000 nuevos católicos se han unido a la Iglesia, que ahora cuenta con unos 130.000 miembros.
Austria: pese a la profunda crisis, la abadía cisterciense de Heiligenkreuz, situada a 15 kilómetros al suroeste de Viena, alberga actualmente a cerca de 100 monjes, con lo que el monasterio alcanza el número más alto de miembros desde el asedio turco de Viena en 1683.
Y para finalizar, tenemos que hacer una mención muy especial al Africa negra, verdadero vivero de sacerdotes. Un botón de muestra es Nigeriana que duplica el número de sacerdotes en diez años.
A modo de despedida recogemos estás palabras del arzobispo Emérito de La Plata mons. Héctor Aguer:
Los jóvenes de todo el mundo han representado la reacción de la Iglesia a ese desbordamiento de cultura anticristiana. En los jóvenes que reaccionan contra el escarnio infligido a la tradición cristiana de Europa y a la Verdad de la fe católica, se manifiesta la juventud de la Iglesia. En el fenómeno ambiguo del mundo digital y del desarrollo salvaje de las redes, son también los jóvenes los que expresan la presencia del cristianismo; son ellos los que dan visibilidad actual a la Tradición de la Iglesia como testigos. ¿Cómo se puede explicar este fenómeno si no es en el Misterio de la Providencia y de la presencia permanente y cumplida del Señor: «Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo» (Mt 28,20)? En esta palabra se funda nuestra serena Esperanza.
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