Ucrania, carne de cañón

No queremos pontificar sino dar una humilde y sincera opinión. En este caso de la guerra de Ucrania, ¿no ha fallado el mundo de su totalidad, la diplomacia internacional?, ¿no hubiera sido mejor cualquier otra solución?

Van decenas de miles de muerto -y ya veremos, si al final, si esto sigue así, si no se alcanzan los cien mil. Van camino de 6 millones de desplazadas, que han tenido que salir con lo puesto, sin un cepillo de dientes, lo han perdido todo: casa, bienes, trabajo… y algunos hasta a la familia; y andan repartidos por lugares lejanos y extraños. Otros muchos han quedad lisiados o traumatizados de por vida. Otros siguen mal viviendo allí, entre el miedo y el hambre. En fin, ¿qué será de todos ellos? Dolor y pena.

Infinidad de viviendas y pueblos destruidos. ¿Cuándo se volverán a reconstruir? ¿Cuándo se les devolverá esos hogares que ya  no existen a los que expulsados? Tanta ruina… y sufrimiento, ¿para qué?.

Este pueblo ucraniano es duro y valiente, hecho al sufrimiento; de ahí que otro en su lugar o hubiera llegado a tanto… Tienen la experiencia de padecimiento, pues esta no es la primera vez que Ucrania sufre una calamidad de tal magnitud se equivoca: hace 90 años, el régimen comunista de la Unión Soviética fue responsable de la muerte de millones de personas en este mismo suelo.

No vamos a entrar en si las causas de la invasión rusa tenían alguna justificación: como la defensa de la región prorrusa del Dombas o si el que Ucrania apostara por una entrada en la OTAN suponía una amenaza para los intereses de defensa de Rusia, etc. No nos interesan las causas sino las lamentables y atroces consecuencias, y cómo se podrían haber evitado, para lo cual aún, en parte, se está a tiempo.

La diplomacia mundial, con la ONU al frente ha fracasado. Antes incluso que esta guerra hubiera sido preferible que Ucrania se hubiera rendido. Aún se está -como decimos- en parte a tiempo de ello y evitar mayores desastres. Occidente debe de permitir a Ucrania rendirse, debe dejar de azuzarla -como debería haber hecho desde un principio- a confrontarse con los invasores rusos. Occidente ha de dejar de utilizar a los ucranianos como fuerza de choque, como carne de cañón, para «parar los pies» a Putin; la ONU, el mundo ha de hacer uso de otros medios no bélicos para evitar el derramamiento de sangre y los posibles futuros enfrentamientos armados.

¿Qui prodest?, ¿a quién beneficia? Ustedes piénselo; pero EE.UU. está vendiendo -en otros- más gas y petróleo a Europa, y está debilitando a un potencial enemigo nuclear; la China va a conseguir el gas y el petróleo ruso a bajo precio, dado que ella es uno de los pocos compradores que le queda ante el boicot occidental y porque Rusia necesita comerciar importado componentes microchip y tecnología de la que carece. Y luego, está también Inglaterra, la City financiera londinense y demás.

Por favor, deje el mundo de utilizar la guerra de Ucrania y los a los ucranianos como frente de lucha para dirimir sus cuitas e intereses. Dejen de cebarles con armas y más armas para que siguán partiéndose la cara… en una despiadada carnicería.

Las ciudades podrán ser recuperadas a base de inflar dólares y euros, sin duda; pero el sufrimiento, el atroz dolor, el odio, las vidas perdidas… esto no se recuperará jamás.

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