Medjugorje, monasterio de oración

 

Este lugar de peregrinación es un gigantesco monasterio. Allí uno se sumerge en un ambiente especial, donde la espiritualidad está a flor de piel, donde se reza a cada momento y donde reza todo mundo.

Desde el comienzo del día hasta el momento de marcharse a la cama todo es una continua oración:

Por la mañana: si vas a la montaña de las apariciones, rezas en los puntos donde se apareció y se sigue apareciendo; rezas el rosario al subir la escarpada montaña y rezas en su cima. Si vas a la otra montaña, la de a cruz, rezas también mientras asciendes en viacrucis y rezas en su cima. Si decides ir a la iglesia o a la explanada de la misma hay varias misas, en diferentes idiomas; hay mucha gente de asiste a alguna de ellas y luego por la tarde también, a la de las 19:00, con traducción en varios idiomas. Todo esto regado con charlas y testimonios… (de los videntes, como de conversos, etc.).  

Por la tarde: a partir de las 13:00 hasta las 18:00 se puede hacer oración de adoración en la capilla en que se expone al Señor; luego a las 18:00, el rosario, en diferentes lenguas; también a esa hora hay confesiones (en todos los idiomas); después, la misa comunitaria de las 19:00; seguida de la bendición de objetos religiosos, rezo de la coronilla de la Virgen de la Paz. Y a las 22:00 hasta las 23:00, hora santa, adoración del santísima (los viernes de la cruz), los martes y sábados;  este es un momento cargado de una emocionalidad extraordinaria y única.

Después de un día así, de oración continua y global, todos sentimos -aunque para el profano parezca aburrido- que queremos más, que el día no se termine, que la oración continúe… ¡Es un gustazo maravilloso estar coto el día dedicado al Señor, a través de su Madre! ¡Y es una gracia, un don: el Espíritu Santo actuando en nosotros!

 

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