Los efectos negativos de la ‘oiuja’: el caso de una adolescente

 

El peligro de invocar fuerzas ocultas desconocidas.

La semana pasada una adolescente de Concordia, Argentina, fue ingresada en un hospital en estado de delirio y crisis de ansiedad profiriendo gritos y palabras difíciles de entender, luego de haber estado jugando con la ‘ouija’ o ‘juego de la copa’. Estos son síntomas los típicos producidos por la apertura de una puerta a un mundo sobrenatural dominado por el maligno; y sus frutos están a la vista.

QUE ES EL ‘JUEGO’ DE LA OUIJA

El “juego” de la ouija consiste en poner las manos sobre una pequeña plataforma que se desplaza lentamente sobre un tablero, movida por alguna fuerza misteriosa. El tablero está inscrito con números y las letras del alfabeto. Los jugadores esperan obtener respuesta a sus preguntas uniendo las letras sobre las que se mueva la plataforma. La “diversión” está en la curiosidad de comunicarse con algún espíritu que supuestamente revela secretos. Cuanto más parezca “funcionar”, más la ouija atrae y ata. Para algunos, esto desemboca en una obsesión.

ORÍGENES DE LA OUIJA

Cuando el hombre se abre a buscar respuestas más allá de lo que se puede llegar por el uso de la razón (estudio, lógica), entra en el campo de lo sobrenatural en el que sólo hay dos caminos: Dios y el demonio.

¿CÓMO PUEDE FUNCIONAR LA OUIJA?

Para muchos la ouija no funciona, se aburren y allí queda todo. Algunos opinan que cuando la ouija se mueve es por causas fisiológicas o del subconsciente. Dicen que se debe tomar en cuenta el movimiento natural pero inconsciente de los músculos de los mismos participantes, las fuerzas del cerebro, las tensiones psíquicas y otros factores del cuerpo se reflejan en los movimientos musculares que a su vez pueden mover un objeto.

Pero, aunque nos permitamos pensar que el movimiento en si mismo sea un fenómeno natural, ¿Como se explica el “deletreo automático” con mensajes inteligibles? Muchos dicen que refleja la actividad del subconsciente.

El problema con esta explicación es que no toma en cuenta que a veces son varias las personas las que tienen sus manos sobre la ouija. Todas las manos no son movidas por el mismo cerebro.

En todo caso habría que preguntarse: ¿Que o quien incita la mente, desde el subconsciente, a mover las manos a dar un mensaje que el sujeto totalmente desconoce, a veces en un lenguaje desconocido para todos los participantes? La verdad es que la ciencia no tiene explicación.

Se ha tratado ingenuamente de descartar la injerencia demoníaca basándose en un experimento en el que no se logró un mensaje coherente cuando se vendaron los ojos de los participantes y se cambió el orden de las letras en el tablero. Argumentan que si fuese el demonio no hubiese tenido dificultad de vencer esos obstáculos. Estos señores no comprenden la sagacidad del demonio para esconderse cuando le conviene pasar desapercibido. La ouija no siempre funciona.

EL FACTOR ESPIRITUAL

Numerosos testimonios que hemos recibido indican que la ouija, cuando “funciona”, puede, al principio ser un mensaje atractivo (felicidad, dinero, algún dato que el sujeto desconocía, etc.)

Pero el lenguaje y las tácticas que se manifiestan corresponden a lo que Jesús nos advierte que es característico del demonio: Consejos contrarios a la moral, incitación a la vanagloria, la curiosidad malsana, etc.

Progresivamente desemboca en amenazas, sugestión a causar violencia, suicidio, la desesperación o presunción, invitaciones a desobedecer a Dios a cambio de alguna oferta de bienestar, riquezas

Los resultados pueden ser, por ejemplo, obsesiones, ansiedad, ataques de pánico, enfermedades, desórdenes mentales.

Se han visto muchos casos en que el sujeto se envicia con la ouija y pierde el discernimiento de tal manera que justifica su uso aun cuando percibe graves daños a su persona. Con el vicio, la opresión del demonio aumenta. Hemos recibido testimonios alarmantes de personas dominadas por el pánico, incapaces de dormir, verdaderamente desesperadas, pidiendo auxilio.

Hay que advertir que, aunque se use la ouija por curiosidad, se está abriendo camino para el demonio y no es de extrañar que la persona quede espiritualmente afectada. El bien que el sujeto pensaba percibir no se logra, resulta ser un engaño.

LA OUIJA NOS ATRAE POR LA CURIOSIDAD Y POR LA SOBERBIA

En un artículo favorable a la ouija leemos:

“(La ouija) nos conquista haciéndonos creer que somos seres fabulosos, reencarnaciones de personajes famosos … De modo que se hace casi irresistible volver a conectar para recabar más información.”

El mismo artículo descarta todo peligro justificando que podemos mantener el control de la situación:

“Así que mientras no te olvides que eres tú quien debe llevar la voz cantante se supone que no pasará nada.”

¿Se supone que no pasará nada?  Es notable la semejanza entre esta mentalidad moderna y la tentación de la serpiente en el paraíso:

Replicó la serpiente a la mujer: “De ninguna manera moriréis. Es que Dios sabe muy bien que el día en que comiereis de él, se os abrirán los ojos y seréis como dioses, conocedores del bien y del mal” – Génesis 3,4-5

El demonio, sigue ofreciéndonos los consejos que le dieron tan buen resultado con nuestros primeros padres: “no morirán… serán como dioses”.  Entonces ridiculiza a quién vea el peligro detrás de sus “juegos”.

LOS EFECTOS NO SON AUTOMÁTICOS

Puede ser que se juegue inocentemente con la ouija pensando que es un mero juego de azar, sin invocar espíritus. Puede que en estos casos no se perciba daño alguno. No hay pecado mientras no se haga conscientemente lo que Dios prohíbe. El enemigo no es omnipotente. Debe esperar a que su presa se adentre en la trampa y se abra a la curiosidad de buscar respuestas y mensajes lo cual es adivinación. Pero cuando se le toma gusto al juego y se invocan espíritus se entra en el campo de la adivinación y eso es dañino.

La famosa película “El Exorcista”, está basada en un caso real de exorcismo en cual la puerta de acceso del demonio fue el juego de OUIJA. Allí se detallan los distintos procesos o estadios que se suceden en un caso de posesión, y que efectivamente acontecieron en este caso.

En los últimos años se han acumulado numerosos testimonios de personas que usaron la ouija y experimentan serios trastornos espirituales, emocionales, psicológicos y físicos. Han buscado ayuda de profesionales y no se encuentra causa aparente. Abundan los casos de pánico, angustia, depresión, insomnio. En muchos casos sus familiares y amistades se lamentan que la persona ha dado un cambio tan fuerte hacia el mal que no parece la misma.

UNA ADOLESCENTE ARGENTINA, INGRESADA EN ESTRADO DE TRANCE POR JUGAR A LA “OUIJA”

Un caso que pone en alerta a la sociedad de Concordia (Argentina). Una adolescente llegó el pasado 9 de julio al Hospital Masvernat de dicha localidad, con un evidente estado de trastorno de ansiedad. Fue el mismo médico que la atendió quien en contacto con el programa “En Axión” de LT3 brindó detalles de lo que ocurrió, tal como informa NotiExpress.

“La adolescente de 17 años llegó a las 7:15 a la guardia en un estado de delirio, aunque neurológicamente se encontraba en buen estado. Por esto debió ser internada y se le aplicaron unos ansiolíticos para contrarrestar su estado”, relató Diego Teneri.

 

La adolescente llegó con una fuerte crisis nerviosa que sus amigos atribuyeron a “un espíritu que se coló en su cuerpo luego de haber jugado a la Ouija”.

COMENTARIOS DE UN SACERDOTE

En la versión digital del diario argentino Uno Entre Ríos, el P. Adolfo Nicola, párroco en Oro Verde (Entre Ríos, Argentina) y vinculado a la Renovación Carismática, escribió unos comentarios que se han difundido mucho no sólo en Facebook, sino también en varios medios escritos. Según el sacerdote,

“estos ‘juegos’ son tomados con liviandad por muchos jóvenes que son atraídos por todo estas propuestas esotéricas y mágicas”.

La Biblia, explica también el sacerdote,

“prohíbe invocar a los muertos (Deuteronomio 18, 10-12) por eso es un pecado grave cualquier forma de espiritismo. Porque no se invoca a nuestros seres queridos sino que entramos en terreno propiamente satánico. De ahí la gravedad de estos ‘juegos’ de los que habla la nota. En este mundo materialista abundan estas propuestas pseudo-científicas y de tinte espiritual que carecen de inocencia tanto como de compromiso serio con la vida”.

Fuentes: Jordi Rivero para Corazones, Info Católica, Signos de estos Tiempos

 

 


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