![]() En tiempos de Twitter y de la generación Y (millennials), ha surgido un nuevo slogan que pretende responder al eterno anhelo del ser humano por trascender. Sin embargo, esto de ser “espiritual pero no religioso” lejos de dar una repuesta concreta, tan sólo aumenta la demanda de la sección de “autoayuda” de las librerías.
Cuando la gente dice “soy espiritual, no religioso”, normalmente se refieren a que no practican una religión específica, pero que, a pesar de eso, reconocen que existe en el mundo algo más que sólo materia, es decir, una dimensión espiritual, y esto está muy bien, sin embargo, ¿en qué consiste esa dimensión espiritual? Dado que no se adhieren a un cuerpo doctrinal específico, la respuesta a esta pregunta tiende a responderse por sí sola de muchas formas. Las más comunes son la práctica de la meditación (tipo budismo o cualquier otra práctica oriental de relajación y meditación) y las lecturas de gurúes de lo espiritual/reflexión/no-religioso tipo Paulo Coelho o Deepak Chopra. Jesucristo como un “gurú” más Luego, también dejó evidencia en el corazón humano: “Con su apertura a la verdad y a la belleza, con su sentido del bien moral, con su libertad y la voz de su consciencia, con su aspiración al infinito y a la dicha, el hombre se interroga sobre la existencia de Dios. En estas aperturas, percibe signos de su alma espiritual. La semilla de eternidad que llevan en sí, al ser irreductible a la sola materia, su alma, no puede tener origen más que en Dios”[2] Finalmente, Dios ha irrumpido en la historia, comunicándonos sus designios por medio de los profetas del Antiguo Testamento y más importante aún, por medio de Su Hijo, Jesús. Dios es una Persona, no un vacío etéreo o un Absoluto sin-nombre que se pierde en el cosmos. Dios nos ama de forma personal y quiere de nosotros mucho más, que tan sólo el reconocimiento de que existe “algo más que sólo la materia”. Dios quiere entregarnos a manos llenas la riqueza de Su gracia en los Sacramentos que recibimos por medio de la Única Iglesia que ha fundado en Pedro. En este tiempo de Pascua, recordemos a los discípulos de Emaús, que le reconocieron al partir el pan (Lc 24,35) y que nuestra alegría sea auténtica, porque ¡Cristo ha resucitado! ¡Verdaderamente ha resucitado! Dios los bendiga.
[1] Rm 1, 20 [2] Catecismo de la Iglesia Católica, 33
Fuente: https://www.religionenlibertad.com/moda-ser-espiritual-pero-religioso-63757.htm |
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