La fe cristiana-católica aumenta pero «disminuye»

catedral medieval de Utrecht

Los últimos datos referentes al año 2017 sobre la marcha del catolicismo en el mundo son positivos, pues ha habido un aumento de católicos con arreglo al aumento de la población. Si ésta creció un 1,1%,  el crecimiento de los católicos fue porcentualmente superior en algunos continentes como en África (+2,5%) y en Asia (+1,5%), y en otros inferiores, aunque más ligeramente, como en América (+0,96%) y en Europa (+0,1%).

Según el Anuario Pontificio 2019 y el Annuarium Statisticum Ecclesiae 2017: población mundial de 7.408 millones de habitantes, de los que católicos son 1.313 millones; es decir, el 17,7%. Distribuidos por continente: 48.5% en América, 21.8% en Europa, 17.8% en África, 11.1%  en Asia y 0,8% en Oceanía.

En lo que va de siglo XXI la Iglesia ha ganado 263 millones de católicos, una media de 15 millones al año.

 

Aún el aumento, cabe hacer algunas matizaciones y no es por echar agua al vino, para apreciar en su justa medida y proporción la realidad:

La principal consideración es la de que el mundo vanguardia del mundo, Occidente, donde se gesta la mayor influencia del pensamiento y la cultura, y sirve de guía al resto del mundo la caída de la fe es un hecho que preocupa.

El aumento en el Oriente asiático, con tantísima población  (China: 1,415 millones; India: 1,354;  Indonesia: 266; Pakistán: 200; Bangladesh: 166; Japón: 127; etc.), es muy lento; su penetración e implantación, por motivos diversos la evangelización resulta complicada.

Otro dado preocupante: Desciende un 0,7 % el número de sacerdotes. Los católicos europeos son el 21,8% del total, y sus seminaristas representan algo menos del 15%. Los católicos asiáticos representan el 11% del total de fieles de la Iglesia, pero aportan hoy casi el 30% de los seminaristas.

La deserción o apostasia de los antiguos países fe cristiana-católica europea: , se ha registrado una disminución del número de fieles en todo el norte de Europa, especialmente en Alemania, donde el declive es muy rápido. Se están cerrando -o vendiendo- gran número de iglesias. Un ejemplo simbólico es el de la catedral medieval de Utrecht en vía de secularización para convertirse en un museo. Muchas iglesias de los Países Bajos ya se han retirado del culto y, en los próximos diez años, habrá que cerrar la mayoría de las iglesias.

En los países del sur, como España, el abandono de la práctica religiosa de la juventud es casi absoluta.

En Canadá se estima que en los próximos años se clausurarán un tercio de las iglesias. Unos 9.000 templos cerrarán en este país los próximos diez años.

En fin, recemos.

ACTUALIDAD CATÓLICA

 


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