Esta forma —tan de hoy— de vivir en una realidad, que siendo real no es tal, es tan virtual, tiene tanta fuerza que parece ser la única posibilidad existente de existir.
En España cada vez hay menos intelectuales, menos católicos y aún menos valientes verdaderos. Juan Manuel de Padre reúne –cual rara avis– estas tres características en su persona. Lo cual supone hoy día un peligro total para uno mismo, pues todo ello supone ir en contra de la corriente.