Los relativistas presumen de tolerancia. En realidad no consienten que nadie cuestione su dogma relativista, reaccionan con violencia contra quien lo hace y aplastan toda disidencia.
En los juicios morales hay que mantenerse dentro de la carretera: sin salirse ni por un borde ni por el otro. Foto: Sebastien Gabriel / Unsplash.
No sólo pensamos que la moral católicadebe cambiar, sino que además nos encontramos con que de hecho está cambiando. Especialmente en los últimos años nos encontramos con que muchas leyes, a pesar de la estabilidad que deben tener las leyes, han sido cambiadas, promulgándose incluso un nuevo Código de Derecho Canónico. Ello hace que muchas personas, especialmente las mayores, digan que la Iglesia ha cambiado.