Podríamos recurrir a Kant para echar mano del argumento moral para hablar de la necesidad que tenemos de Dios, el filósofo empleó el hecho moral para afirmar su existencia.
Vivimos en una cultura almibarada, que se mueve por caprichos y antojos variopintos, hechos “a la medida” de cada individuo. Una sociedad que ha pasado del racionalismo del “pienso, luego existo” de Descartes al “deseo, luego existo”, desechando del todo la moral y la razón. Es la tiranía del emotivismoSeguir leyendo «La tiranía del emotivismo. Esclavos de deseos y caprichos»→