Detrás de la ofensa al Sagrado Corazón en las Campanadas se esconde mucho más. No se trata de algo inocente, quien trabaja en la televisión sabe que hasta el más pequeño gesto va a traer una repercusión grande. Personalmente creo que esta polémica se ha buscado aposta.
Esteban se nos presenta como testigo de ese Dios que tiene un solo gran deseo: «que todos se salven» (1Tm 2,4) -este es el deseo del corazón de Dios-, que nadie se pierda