El filósofo francés, judío converso, se confiesa «muy apocalíptico» Nuestra época, sostiene Hadjadj, es la primera que avizora no el fin de una civilización, sino de la humanidad misma. |
Categoría: PENSAMIENTO
¡Feliz Navidad!
¡Feliz Navidad!Juan Manuel de Prada Decía Chesterton que en Navidad celebramos un trastorno del universo. Adorar a Dios significaba hasta la Navidad alzar la mirada a un cielo inabarcable que nos estremecía con su vastedad; a partir de la Navidad, adorar a Dios significa dirigir la mirada hacia el interior de una cueva lóbrega, para reparar en la fragilidad de un niño que llora en un pesebre. Las manos inmensas que habían modelado el universo se convierten, de súbito, en unas manos diminutas que tiemblan en el frío de la noche y buscan el calor del pecho de su Madre. |
El mayor regalo para todos: La Navidad
El mayor regalo para todosLa Navidad es un tiempo de tradiciones. Si ustedes han encontrado tiempo en el tumulto anterior a Navidad para decorar un árbol, ustedes están participando en una relativamente nueva tradición. Aunque el árbol de Navidad tiene raíces ancestrales, a principios del siglo XX, solamente 1 de cada 5 familias estadounidenses ponían un árbol. Fue antes de 1920 cuando el árbol se convirtió en la seña de temporada. Calvin Coolidge fue el primer presidente en encender el árbol de navidad en césped de la Casa Blanca. |
«¿Qué tipo de reflexión puede esperarse en una sociedad que piensa en 140 caracteres?»
José María R. Olaizola: «¿Qué tipo de reflexión puede esperarse en una sociedad que piensa en 140 caracteres?»«Ámanos por nuestros fallos, que por nuestros aciertos nos ama cualquiera». Una cita de ‘Almas muertas’, de Nikolai Gogol, invita a leer a quien se adentre en ‘Hoy es ahora (gente sólida para tiempos líquidos)’. Lo entrevista El Norte de Castilla. |
De York a Tarrasa: por qué cuesta tanto evangelizar en un Occidente frenético
De York a Tarrasa: por qué cuesta tanto evangelizar en un Occidente frenéticoFrancesc Torralba y Christopher Jamison dicen lo mismo Los occidentales estamos demasiado ocupados, nos creemos seguros y felices y hasta pensamos ser espirituales, dicen los expertos. «No tiene sentido empezar la evangelización a alejados invitándoles a venir a misa», dicen: «antes hay que pararlos». Seguir leyendo «De York a Tarrasa: por qué cuesta tanto evangelizar en un Occidente frenético» |





