«Todos vosotros sois hermanos» (Mt 23,8).
Somos hermanos por ser hijos de un mismo Padre. No se puede apelar a la fraternidad, como hacen los de «libertad, igualdad y fraternidad», sin tener un padre común, sin creer en Dios, Creador nuestro, de la humanidad. Si no, es una hermandad sin contenido real, fuerte, capaz de darlo todo, hasta la propia vida, a ejemplo del Hermano Mayor, Jesús, que subió a la cruz por salvar a la humanidad entera. Seguir leyendo «Fraternidad. Sin Dios no hay tal»






