Además de lo dicho en los dos artículos anteriores, referentes a Garabandal y San Malaquías, nos vamos a citaremos ahora en varias profecías convergentes, en las que se da como denominador común el hecho de que el Papa que tendrá que huir de Roma; entre ellas: La Salette, San Juan Bosco, San Pio X, Fátima, Nicolás de Fluh, Ana María Taigi, San Francisco de Asís, Juan de Clef Rock, Beato Joaquín De Fiore, Beato Tomasuccio de Foligno, Teresa Musco, María Julia Jahenny, Beata Ana Catalina Emmerich, Bartolomé Holzhauser, Juan de Rocapartida, Madre Elena Aiello, Padre Pio, Stefano Gobbi, La Señora de Todos los Pueblos… La revelación al papa san Pío X es la siguiente: En una audiencia de 1909 al Capítulo General de los Franciscanos tuvo de pronto su conocida visión, cuando exclamó: “Es terrible, el Papa tendrá que abandonar Roma, y pasar sobre los cadáveres de sus sacerdotes al salir del Vaticano”. Otra versión incluso añade: “Tendrá que ocultarse en algún sitio disfrazado, y después de un corto retiro sufrirá una muerte cruel”.
Según el sueño de las dos columnas de san Juan Bosco: «El Papa cae herido gravemente. Inmediatamente los que le acompañan acuden a ayudarle y le sujetan. El Pontífice es herido por segunda vez, cae nuevamente y muere.» Aquél ¿sería Juan Pablo II, gravemente herido en la plaza de san Pedro?, y éste, ¿Francisco I?. Tras su muerte, será remplazado por otro Pontífice (que pensamos sea Pedro Romano), que también caería, sería asesinado antes del fin y triunfo de la Iglesia. Y este es el contenido al respeto en el mensaje de La Salette: El Santo Padre sufrirá mucho. Yo estaré con él hasta el fin para recibir su sacrificio. Los malvados atentarán muchas veces contra su vida, sin poder poner fin a sus días, pero ni él ni su sucesor (que no reinará mucho tiempo) verán el triunfo de la Iglesia. A continuación exponernos unas líneas del tercer secreto de Fátima, que hablan por sí solas: «un Obispo vestido de Blanco ‘hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre’. También a otros Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subir una montaña empinada, en cuya cumbre había una gran Cruz de maderos toscos como si fueran de alcornoque con la corteza; el Santo Padre, antes de llegar a ella, atravesó una gran ciudad medio en ruinas y medio tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino; llegado a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz fue muerto«. Además de estas cuatro citadas, las demás revelaciones privadas que hacen referencia al papado del fin de los tiempos, vienen a converger en el mismo sentido de lo aquí expuesto. Por su importancia, al estar contemplado en la Biblia, nos referiremos sucintamente al siguiente texto: También, como hemos escrito en el artículo «Cayado Gracia«, bien podría ser aplicado al papa Francisco, que aparece en Zacarías 11,7-10, haciendo referencia a los últimos papas (pues el Señor dice que, hastiado, no apacentará más…),. Más adelante en el texto sagrado (v. 15) aparece la figura del «cayado necio», que vendría a representar a la segunda Bestia, proveniente de la tierra, es decir, del mundo religioso; un pseudosacerdote que opacaría la figura papal. Lo cual, con toda certeza, rompería a la Iglesia, dispersándola; ya previamente, en el versículo 7, se halla escrito: «¡Hiere al pastor, que se dispersen las ovejas«.
¡Velad!
Artículos anteriores AQUÍ (II) y AQUÍ (I)
|
Descubre más desde ACTUALIDAD CATOLICA
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

