El penúltimo Papa o el Papa del fin de los tiempos (I)

El título de este articulo esta referido al actual  papa Francisco. Este título tan pretencioso es tan sólo una hipótesis siguiendo el significado que están adquiriendo los signos de los tiempos que nos han tocado vivir.

Todos los signos, -a los que el Señor nos dijo que prestáramos atención-, así como las profecías bíblicas como a los masajes -reconocidos o aprobados o aún no por la Iglesia- los conducen a una apreciar una verisimilitud  en la conjunción de ellos que harían concluir de que hacen referencia a estos tiempos presentes.

Aunque hay signos en generales con confluyen hacía este momento histórico en que estamos, fijémonos en un signo. En este artículo nos vamos a ceñir estrictamente a la figura del papado.

Primeramente, hablamos de este Papa como el del fin de los tiempos, porque propiamente será él -según pensamos- el que vivía los años decisivos y la gran tribulación que desembocará en el desenlace del fin de los tiempos con la Parusía.

¿En qué nos basamos?

 

Según Garabandal, tras la muerte de Juan XXIII, la vidente Conchita dijo: “Ahora ya solo quedan tres papas; y luego viene el fin de los tiempos“. Que serían Pablo VI (primero), Juan Pablo I (no cuenta -según dijo la vidente- por brevedad), Juan Pablo II (segundo), Benedicto XVI (tercero), y a continuación se iniciaría en fin de los tiempos, durante el papado de Francisco.

Ahora bien, caben dos posibles interpretaciones a eses “luego viene el fin de los tiempos”: que sea de duración de 7 años (con dos periodos de 3,5 años: tribulación y gran tribulación). O también cabe la posibilidad de que el inicio del fin de los tiempos hiciera referencia a que se incoara con el tercero de los papas, es decir, con Benedicto XVI; pues, bien, en algunos sitios se habla del tiempo del fin como un periodo que pudiera ascender a dos septenarios (7+7 años).

El inicio del fin de los tiempos en cuanto a la persecución de la Iglesia, en el periodo de 14 años, sería factible, si miramos atrás y comprobamos que la persecución ha arrancado de manera furibunda en el papado de Benedicto XVI, con la pederastia… Esto coincide con un hecho extraordinario como fue la institución de manera global de las Capillas de Adoración Perpetua. Pilar del que hablará san Juan Bosco, para sostenimiento de la Iglesia ante los temibles oleajes que se levantarán con ella.  Otros de esos oleajes son los incrementos por todo el mundo de las persecuciones de los cristianos. La fe más acosada, de forma extraordinaria, en todos los sitios; siendo la más pacífica.

 

Continuaremos