Buenos días. Bienvenidos todos. Bendiciones y un saludo fraterno en Jesucristo Nuestro Señor.
Comenzamos una temporada más. Ya vamos camino de los diez años. Los miles de artículos y publicaciones expuestas en Actualidad Católica han contribuido a inspirarles algún movimiento interior de acercamiento a Jesús. Quien da sentido a todo, y quien nos invita a todos a su Reino.
Todo lo escrito bajo la firma de Actualidad Católica, esta a entera disposiciones de todos vosotros, queridos lectores. En nuestra humilde labor de apostolado queremos seguir las palabras de Jesús: «Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis» (Mt 10,8).
Después de este periodo vocacional, si miramos el panorama religioso y moral internacional, vemos que hay asuntos que se eternizan sin que progresen hacia una posible solución; lo peor de todo es que estos casos, que seguro tienen solución, pero no hay voluntad real por tomar medidas:
La persecución contra los cristianos es un hecho absolutamente generalizado en todo el mundo, en mayor o menor medida, se les hostiga o discrimina socialmente, o se les persigues abierta y cruelmente, sobre todo en países islamistas y comunistas. Sorprendentemente esta es una realidad que se consiente y naturaliza como su fuera algo que acaece como si se tratara de algo accidental, sin que nada se pueda hacer por solucionarlo.
La unidad de la Iglesia, en un mundo tan ideologizado, la aparición de la sinodalidad, ha provocado que se desaten controversias que lisa y llanamente atenta contra la doctrina, provocando crisis, que amenazan la unidad de la Iglesia, cual dogma de fe proclamo el mismo Jesús: «Que sean uno, como tu, Padre, y yo somos uno». Aquí y allá aparece una parroquia que monta un debate o acto profano en pro de asemejar a la Iglesia a un mundo laicista. Y ya a escala global, aparece en primer lugar el camino sinodal alemán, y ahora en Iberoamérica…
La migración es como el rayo que no cesa: vean lo que está ocurriendo en España. Hace unos meses se normalizó la ilegalidad, regularizando a unas 700 mil personas ilegales, que con la reunión familiar se acabará incorporando a 2 millones de personas. Y ahora mismo, una ciudad como Ceuta, ha sido invadida por un mayor número de gente que de los habitantes de la misma. Un esperpento total. Y nadie es capaz de aportar soluciones reales y eficaces a todo esto. Y, en verdad, lo que solucionaría este gravísimo problema: la única posible como realmente solucionable: el que el mundo próspero acabe con el hambre en el tercer mundo. Todos los demás intentos son como parches para simular, autoengañarnos, que hacemos algo.
Los terremotos: durante este mes breve periodo veraniego se han producido una gran número de terremotos en todo el mundo: Venezuela, Colombia, Perú, Indonesia, España (Granada), Japón…. Mucho se comenta, hasta desde los púlpitos esta sucesión de movimientos telúricos, en el sentido de que es algo más habitual de lo que creemos, siempre los ha habido, concluyen, de modo que no hagamos interpretaciones de tipo apocalíptico. Pero una matización: Sí es cierto, pero que cuando lleguen esos tiempos sí que les habrá, el que nos les hubiera sería señal en contra, de que no estaríamos en esos momentos. Las Sagradas Escrituras menciona este signo -entre la veintena de ellos- para los tiempos de la Parusia: s Habrá en diversos lugares (…) terremotos (Mt 24,7b). Habrá grandes terremotos, peste (Lc 21,11a).
Que Dios nos bendiga a todos, y su Santísima Madre nos tome de su mano maternal, especialmente al papa León XIV.
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