Cambio en Medjugorje

Después de 39 años, durante los cuales los días 2 de cada mes la Virgen se aparecía a la vidente Mirjana, comunicándole un mensaje. Mensajes todos ellos muy parecidos en su contenido. Pero aunque no comunican nada nuevo. Su novedad está en la insistencia en cinco puntos esenciales para nuestra vida cristiana: la oración, la Eucaristía, la lectura de la Biblia, el ayuno y la Confesión. 

Y ¿por qué la Virgen ha decido terminar con estos mensajes? No hay explicación; ahora bien, lo cierto es que supone un cambio, un cambio que tras 39 años supone algo: tal vez que las cosas están cambiando, que lo “profetizado” en los secretos pudieran estar para comenzar a cumplirse en los años inmediatamente venideros. Es una suposición.

Y si a esto se une el hecho de que el padre Petar, encargado de comunicar los acontecimientos de los secretos cuando vayan a acaecer, tiene ya una edad avanza…  A esto hay que añadir la situación preocupante por la que discurre el mundo, cada vez más alejado de los designios de Dios… Y el concurrir de tantos mensajes de diversas apariciones y revelaciones de índole profético que parecen focalizarse sobre estos tiempos.

 

Les dejamos con el hermoso mensaje anual del 18 de marzo de 2020 a Mirjana.

“¡Queridos hijos! Mi Hijo, en cuanto Dios, siempre ha mirado más allá del tiempo. Yo, como Vuestra Madre, a través de Él veo en el tiempo. Veo cosas hermosas y cosas tristes. Pero veo que aun hay amor y que hay que hacer que éste se conozca.

Hijos míos, no podéis ser felices si no os amáis unos a otros, si no tenéis amor en cada situación y en cada momento de vuestra vida. Yo, como Madre, vengo a vosotros por medio del amor para ayudaros a conocer el verdadero amor y a conocer a mi Hijo. Por eso os llamo a que, de nuevo, tengáis cada vez más sed de amor, fe y esperanza. La única fuente de la que podéis beber es la confianza en Dios, mi Hijo.

Hijos míos, en tiempos de inquietud y de renuncia, sólo buscad el rostro de mi Hijo. Solo vivid sus palabras y no temáis. Orad y amad con sentimientos sinceros, con buenas obras, y ayudad a que el mundo cambie y mi Corazón triunfe. Como mi Hijo, yo os digo que os améis unos a otros, porque sin amor no hay salvación. ¡Os doy las gracias, hijos míos!”.

La Virgen le dijo a Mirjana que no tendrá más la aparición extraordinaria del día 2 de cada mes. Por lo cual la verá, de ahora en adelante, solo el 18 de marzo.

 

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