Nuestro Padre Jesús del Gran Poder. Foto: Hermandad.
Este Año Jubilar se celebrará desde el 23 de noviembre de 2019 hasta el 22 de noviembre de 2020.
El Arzobispo de Sevilla (España) Mons. Juan José Asenjo, inauguró con una Misa el Año Jubilar que la Santa Sede concedió con motivo del cuarto centenario de la imagen de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder.
Durante la homilía, Mons. Asenjo animó a los fieles “a no postrarse más que ante este rey, pues ningún otro llenará nuestra vida”.
En la víspera de la Solemnidad de Cristo Rey del Universo, en el aniversario de la Conquista de Sevilla, el día de San Clememte, ha dado comienzo el Año Jubilar del Señor del Gran Poder.
El pasado 22 de julio, la Penitenciaría Apostólica del Vaticano aprobó la solicitud que el Arzobispo de Sevilla había hecho al Papa Francisco para que se celebrara un Año Jubilar con motivo de los 400 años de la realización y entrega, el 1 de octubre de 1620, para la veneración de la imagen del Jesús del Gran Poder por parte del escultor Juan de Mesa y Velasco.
La talla de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder es una de las más veneradas en Sevilla, donde procesiona la madrugada del Viernes Santo, conocida también como “la madrugá” que es uno de los momentos más importantes dentro de la Semana Santa Sevillana.
Los 400 años se conmemorarán el 1 de octubre del 2020. Cuatro siglos en los que la devoción a la venerada imagen no ha dejado de crecer.
La Penitenciaría Apostólica de la Santa Sede ha concedido la Indulgencia Plenariaa los hermanos de la cofradía y a los fieles que peregrinen a la Basílica de Jesús del Gran Poder, participando devotamente de las celebraciones jubilares o asistiendo devotamente a otros actos que allí tengan lugar delante de la imagen de Nuestro Jesús del Gran Poder.
La Indulgencia será concedida bajo las condiciones habituales:
-Confesión sacramental, al menos veinte días antes o después. -Comunión -Rezar por las intenciones del Santo Padre (un Padre Nuestro y Ave María).
Las tres condiciones se pueden satisfacer varios días antes o después hacer de la peregrinación. Sin embargo es apropiado que la comunión se reciba y la oración por la intención del Santo Padre se rece en el día de la visita.