«¿Por qué dejaste el sol y las brillantes olas de las playas de Sydney para venir a esta oscura costa este de Irlanda?», le preguntaron el pasado 13 de enero a un joven monje. Tenía 26 años el joven australiano Ben Aylward cuando escuchó al Prior del Monasterio Benedictino de Adoración Perpetua (Silverstream Priory en el condado de Meath, Irlanda), padre Mark Daniel Kirby, decir las siguientes palabras: “Has navegado sobre océanos y montañas, sobre islas y continentes para venir a este lugar, a este día y a esta hora. Las palabras que el Señor habló a Moisés desde el monte, te son dirigidas hoy: «Yo te he llevado sobre las alas de las águilas y te he traído a mí» (Éxodo 19,4)”. En ese instante -del año 2016- el feliz deportista de bodyboard tomó por nombre Cassian María, en honor al padre de la Iglesia san Juan Cassiano y a la Santísima Virgen María. Iniciaba así un camino donde “para que Cristo sea nuestra vida se ha de morir diariamente”, como él mismo señaló tras hacer sus primeros votos el pasado 13 de enero de 2018, según informan el portal Vultus Christi y otros medios de comunicación. Madera de monje Para que Cristo sea nuestra vida… Fuente: https://www.portaluz.org/abandono-su-pasion-por-el-surf-y-las-olas-para-seguir-2637.htm |
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