La desestructuración familiar es de una importancia extraordinaria. Afecta a muchísimas personas y en algo vital, y a su vez trastoca a la sociedad. Aún así, en los medios de comunicación apenas si se trata; pareciera que no existiera este grave problema, a no ser para los magazín rosas en que frívolamente se airean chismosamente los amoríos de los famosos y adinerados, que rutinariamente se separan y divorcian como si tal cosa.

