Razón de creer

 

Su corazón siempre anda extraviado; nunca conocen mis caminos (Hb 3,10).

 *****      

         Cierta vez, una intelectual «progre» e incrédula pronunció una conferencia en la cual trató de demostrar que Jesucristo nunca había existido y que era más bien un personaje de leyenda, fruto de mentes calenturientas y del deseo del ser humano de proyectar en alguien que encarnara el sueño de un humanismo prodigioso por todos anhelado… Y en cualquier caso, el que exista o no, da lo mismo, pues sus efectos son nulos.

            Cuando concluyó su exposición, un hombrecito sencillo se levantó de entre los asistentes y tomando la palabra refirió lo siguiente:

           ?Ninguno de ustedes me conoce. Pero les voy a relatar brevemente mi experiencia. Yo en otro tiempo era un bebedor y drogadicto. Por este motivo, como se pueden imaginar, mi casa se había convertido un infierno. Los Alcohólicos Anónimos y otras asociaciones se ocuparon de mí y trataron de recuperarme por todos los medios, pero todo fue inútil. La impotencia y la desesperación vinieron a sumarse a aquel espantoso vicio. Las cosas fueron a mayores: atracos, asaltos a farmacias,… se pueden imaginar. Hasta que finalmente, la policía me atrapó. Y pasé una larga temporada entre rejas. La Dirección de la prisión, los guardias,… trataron de alguna manera de ayudarme, me alentaban a que cambiara y a que reanudara una nueva vida; pero todos sus esfuerzos fueron en vano. Hasta que un día, por medio un voluntario de una ONG conocí a Jesús. Y ese tal Jesús, que para usted es una quimera, a mí me salvó. Me liberó de la pasión que me había encadenado durante años. Ahora quisiera hacer una pregunta a la oradora: ¿Cómo es posible que nadie…, que instituciones y  organizaciones de todo tipo, hayan fracasado conmigo, y sin embargo, entrar en contacto con Jesucristo y el milagro de mi transformación se haya producido? ¿Dígame, cómo se explica, según usted, que lo que no existe produzca tales resultados­?

           Y se produjo un silencio; un significativo silencio.

*****

         «Una creencia es verdadera si produce unos resultados que permiten intensificar la vida» (Unamuno).

 

ACTUALIDAD CATÓLICA

 


Descubre más desde ACTUALIDAD CATOLICA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.