El pasaje del Evangelio (Mt 9,1-8) de la liturgia de hoy, 2 de julio, narra un doble milagro: la curación de un paralitico, en doble sentido, corporal y espiritual.
Nota previa: Este es un relato sobre el inmediato pasado, el presente y el inmediato futuro. Es decir, es una aproximación a la realidad profética de nuestro tiempo, que tal vez sea aquel tan siempre mencionado «fin de los tiempos».