La utilización de la infancia

Los políticos y la gente de dudosa condición no tienen los más mínimos escrúpulos en utilizar a los menores para jalear, cual hooligans, consignas que enardezcan los espíritus pacíficos de los pobre ciudadanos, expuestos a mil y un anuncio de los noticiarios.

Todo esto que ha ocurrido útilmente con la utilización de los niños,  y, especialmente, de la adolescente Greta Thumberg soltando furibundas soflamas cobre el cambio climático, en la cumbre de la ONU, ponen en evidencia lo que acabamos de decir.

La actuación patética de esa jovencita, a la que pasean por el mundo como si de una actuación de un circo dando vueltas de aquí para allá, ha sido de vergüenza ajena: una interpretación dramatizada, con una excitación que resultaba ser lo más parecido a la “niña del exorcista”.

Cabe preguntarse:  ¿Qué significa todo esto? ¿A qué se debe algo así? ¿Quién está detrás de todo esto? ¿Y por qué han elegido a esa chiquilla con síndrome de Asperger ? Etc. Se les ha ido la cosa de las manos; tal vez porque están acostumbrados a hacer cualquier manipulación y exceso sin que se les censure.

La actuación de la chiquilla además de su rostro y expresión desencaja, sus palabras resultaban excesivas (“han robado mis sueños y mi niñez”, “una extinción masiva”, “Si elegís fallarnos, nunca os perdonaremos. Cómo se atreven a mirar para otro lado”, “lo único de que podéis hablar es de dinero”, “actúan por maldad”, etc.

En fin, un espectáculo bochornoso que habla por sí solo. Del que todas las televisiones han dado su ración de en los noticieros, participando, prestándose jaleo de tal evidente utilización y manipulación.

Los poderes de este mundo , la ONU y el NOM que se está confeccionando para el mundo deben ser rectificados antes de que sea tarde.

¿Y qué hay de los sueños de los niños que se mueren de hambre, de los que no tienen educación o la tienen mala, de los sin hogar, de los de la guerra, de la trata de blancas, de los abortados…?

Amén de todo esto, ni que decir tiene que estamos por el cuidado del planeta. Es un responsabilidad que el hogar que Dios ha construido para que vivamos no lo podemos destruir ni maltratar, entre otras cosas porque estamos de prestado y otros más adelante ocuparan nuestro lugar.

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