La limosna y la virtud de la generosidad

***** 

 

Una vez fray Jordán de Sajonia (+1237) regaló su capa a un mendigo que encontró en el camino. Al momento, el mendigo la vendió y se emborrachó.

Los demás frailes que se enteraron comenzaron a recriminar a fray Jordán su «generosidad inocente».

—Te has quedado sin capa y sin copas, y el mendigo sin capa, con pocas y más cara.

El buen frailes, que quiso hacer una obra de caridad, respondió muy serena y convecinamente:

—Más vales quedarse sin capa que si amor.[1]

  

*****

 

[1] LÓPEZ MELÚS, RAFAEL Mª., Caminos de santidad V, ejemplos que edifican, Edibesa, Madrid 2000, p.49.

 


Descubre más desde ACTUALIDAD CATOLICA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.