
El Evangelio (Mc 2,18-22) de la liturgia de hoy, 19 de enero, hace referencia al tema del ayuno.
Dios tiene una especial predilección por aquellos que todo el mundo desprecia, por los excluidos, los descartados, los miserables, los pordioseros, los apestados (que tienen la peste y/o que apestan)… Los malditos, en definitiva. El Evangelio (Mc 1,40-45) de hoy 15 de enero nos habla de la actitud de Jesús ante estos intocables, en este caso con lepra.

El Evangelio según san Marcos (1,21-28) de la misa de hoy, 13 de enero, nos cuenta un acontecimiento que será común de la vida pública de Jesús: su predicación potente se ve ratificada por los hechos de salvación milagrosa de los que acuden a él para ser sanados física y espiritualmente.
«Debemos invocar a Jesús: invocarlo allí, donde sentimos que las cadenas del mal y del miedo aprietan con más intensidad.» (Papa Francisco).
En la liturgia del día de hoy, 12 de enero, el evangelio (Mc 1,14-20) nos habla de la llegada del reino o reinado de Dios; es decir, de la vida de la gracia de Dios en nosotros. La que Jesús trae porque el mismo es el reino de Dios, y lo anuncia como invitación a todos, pidiendo conversión y fe: «Convertíos y creed en el Evangelio».
Uno que se ha hecho carne nuestra, que se ha unido a la cordada de los pecadores —sin serlo—, que se ha sometido —sin necesitarlo— tal día que hoy para siempre, al Bautismo, como uno de tantos. Dios, nuestro Señor, lo podría —en su omnipotencia— haber hecho de otra manera, seguro; pero quiso ser Jesús, para asumir formalmente la condición humana y manifestar su divinidad como el Cristo prometido y salvador esperado.
Seguir leyendo «La segunda Epifanía: El Bautismo del Señor» →
Hoy, 10 de enero, se lee en la misa el Evangelio según san Lucas (4,14-22a), del que en la segunda parte extraemos la siguiente enseñanza.
El rostro más autentico de Dios: es el del amor misericordioso. Jesús omitió un reglón de las Escrituras, para revelarnos cómo Dios realmente es.
