
Pidamos al Señor que nos ayude en el camino de la sobriedad, que todas las formas de gula no se apoderen de nuestra forma de vida.
Seguir leyendo «Audiencia, 10 enero 2024. Catequesis. Vicios y virtudes. 3. La gula»

Pidamos al Señor que nos ayude en el camino de la sobriedad, que todas las formas de gula no se apoderen de nuestra forma de vida.
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“Los preceptos del Decálogo establecen los fundamentos de la vocación del hombre, formado a imagen de Dios. Prohíben lo que es contrario al amor de Dios y del prójimo, y prescriben lo que le es esencial. El Decálogo es una luz ofrecida a la conciencia de todo hombre para manifestarle la llamada y los caminos de Dios, y para protegerle contra el mal” (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1962).
C.S. Lewis publicó La abolición del hombre en 1943. Este libro, uno de los más valorados del siglo XX según National Review, recogía una serie de conferencias que tenían como común denominador las razones de por qué es dañina la actitud de desvincularse de la ley natural y cómo resulta imposible crear un nuevo sistema de valores.
La liturgia de la palabra de la misa de hoy, 27 de octubre, trata de la curación de una mujer enferma realizada por Jesús en sábado, un día en que la ley «oficial» no permitía trabajar, hacer nada o casi nada, ni siquiera cosas buenas, gratuitas, como este milagro.
El prescindir de Dios y de la Ley Natural significa como primera consecuencia dejar de tener como criterios morales el principio básico de que «hay que hacer el bien y evitar el mal», así como el que los diez mandamientos carezcan de valor.
