Iglesia, prensa y capitalismoLa misma intencionalidad que frena al pensamiento progresista a la hora de aplaudir las religiones judeocristianas, opera también a la hora de que un redactor jefe decida cómo escribir el titular de portada de un artículo. Tituló en portada El País: “Los repudiados del capitalismo en China”. El antetítulo explicaba: “Unos 10.000 niños discapacitados o enfermos son abandonados cada año en orfanatos porque sus familias no pueden mantenerlos”. El mensaje era nítido: el capitalismo está provocando en China el peor de los males. |

