Restricción del aborto al latido del corazón

Aunque aún insuficiente: un pequeño gran paso el dado en Texas al aprobar una ley que prohíbe el aborto cuando se detectan los latidos del corazón del nasciturus.

En país -de momento, el puntero del mundo- cuyos nuevos dirigentes, como Biden y Pelosi (ambos “católicos”, y para vergüenza de los católicos) apuestan por posiciones pro-abortistas, es de felicitarse que en este estado de Texas se haya decidido esta medida tan precisa de que el médico no pueda realizar o inducir intencionalmente el aborto en una mujer embarazada si el médico ha detectado el latido del corazón, e igualmente los médicos también tienen prohibido realizar un aborto si no han realizado una ecografía para detectar los latidos del corazón del feto.

A partir de la entrada en vigencia (1 de septiembre) de esta Ley, cualquier persona podrá entablar una acción civil contra un abortista que “practique o induzca un aborto”. E incluso, contra cualquier persona que “a sabiendas practique una conducta que ayude o instigue un aborto o induzca un aborto, incluido el pago o reembolso de los gastos del aborto a través de un seguro o de otra manera”

 “Nuestro Creador nos ha dado el derecho a la vida. Sin embargo, cada año, millones de niños pierden el derecho a tenerlo debido a la práctica del aborto. En Texas, queremos salvar esas vidas”, manifestó satisfecho el gobernador de texano Greg Abbott tras firmar la ley. Y también agregó agradeciendo a los grupos provida que “trabajaron incansablemente durante el transcurso de la sesión para asegurar que este proyecto fuera aprobado” y “todo lo que hacen para promover una cultura de vida en Texas”.

 Desde esta pagina nos unimos a esta felicitación a todos aquellos pro-vida que se esfuerzan dedicando tiempos y aún a riesgos de penas en la lucha contra el aborto manifestándose ante clínicas abortistas y sensibilizando a la sociedad para garantizar que se respete las vidas de todos los niños no nacidos. A estas personas humildemente se empeñan en este objetivo se deben leyes como esta, y los que no se les agradece lo suficiente; pero muchas vidas —que solo ellas sabrán en su debido tiempo— les deben su existencia, porque “nada hay cubierto que no llegue a descubrirse, ni nada escondido que no llegue a saberse. (…)  hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados.” (Lc 12,2.7).

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