oración del Papa por Colombia, el Congo, Venezuela y ParaguayEl llamado de Francisco, durante el Ángelus en la plaza de Carpi, por las víctimas de los enfrentamientos en África y América Latina, y por las poblaciones colombianas afectadas por la avalancha de lodo Una oración por las víctimas de la avalancha de lodo en Colombia. Una oración para que se detengan los «sangrientos enfrentamientos armados» en el Congo; atención y cercanía a la población de Venezuela y Paraguay, dos países latinoamericanos que están viviendo difíciles momentos de inestabilidad política y revueltas. Son los llamados que hizo Papa Francisco poco antes de recitar la oración mariana del Ángelus desde la Plaza de los Mártires en la ciudad de Carpi, en donde se reunió con la población de Emilia-Romaña.
El Papa se dijo «profundamente dolido» por la tragedia que está viviendo Colombia: la avalancha de lodo que ha provocado «numerosos muertos y heridos», y aseguró su oración por las víctimas. Después añadió: «siguen llegando noticias de sangrientos enfrentamientos en la región de Kasai de la República Democrática del Congo, enfrentamientos que están provocando víctimas y desplazados, y que afectan también a personas y propiedades de la Iglesia. Aseguro mi cercanía a esta nación y exhorto a todos a rezar por la paz, para que los corazones de los artífices de tales crímenes no sigan siendo esclavos del odio y de la violencia». «Además –añadió–, sigo con viva atención lo que está sucediendo en Venezuela y en Paraguay. Rezo por aquellas poblaciones, por mí tan queridas, e invito a todos a perseverar sin cansarse, evitando toda violencia, en la búsqueda de soluciones políticas». En Venezuela, país que está al borde del colapso, se están viviendo durísimos enfrentamientos entre el presidente Maduro y las oposiciones, mientras en Paraguay un joven opositor perdió la vida durante los enfrentamientos que se verificaron tras la decisión del presidente de Cambiar la constitución para permitir la reelección de presidentes y ex-presidentes. Francisco después se dirigió a los presentes: «Quisiera agradecer a todos los que han trabajado para este doble maratón, el domingo pasado en Milán y hoy; quisiera agradecerles a ustedes, los enfermos… ¡hay 4500 enfermos aquí! Gracias a ustedes, con sus sufrimientos ayudan a la Iglesia, ayudan a llevar la voz de Cristo. ¡Gracias, gracias muchas gracias a ustedes!». Después el Papa invitó a ofrecer a María « nuestras alegrías, nuestros dolores y nuestras esperanzas. Le pedimos que pose su mirada misericordiosa en quienes de nosotros están sufriendo, especialmente en los enfermos, en los pobres y en quienes están privados de un trabajo digno». Y recordó las figuras de dos laicos de la región de Emilia Romaña: el beato Odoardo Focherini, asesinado en un campo de concentración nazi por haber ayudado a los hebreos perseguidos y que fue proclamado Justo entre las Naciones, y la venerable Marianna Saltini, «Los animo —dijo el Papa— a ser protagonistas de la vida de sus comunidades, en comunión con sus sacerdotes: apunten siempre en lo que es esencial en el anuncio y en el testimonio del Evangelio». Francisco también agradeció a los obispos de Emilia Romaña y los invitó, deletreando bien las palabras, «a estar al lado de sus sacerdotes con la escucha, la ternura y la cercanía atenta». Agradeció también a todos los presentes y a las autoridades, en particular «a todos y cada uno de ustedes, queridos fieles, a los sacerdotes, religiosos y religiosas, a las Autoridades y particularmente a cuantos han colaborado para organizar esta visita, con un pensamiento especial para el AGESCI y el coro, compuesto por todos los coros de la diócesis, que ha animado esta liturgia». En su discurso de agradecimiento al Papa, el obispo Franco Cavina recordó que «en esta plaza está el corazón antiguo y nuevo de Carpi. Un corazón que a veces resiente el cansancio del camino, otras veces late regularmente frente a los desafíos, otras veces parece detenerse atemorizado. Pero su presencia entre nosotros y la palabra que nos ha dirigido representan (y perdone si la comparación parece irreverente) un “cardiotónico” que queremos tomar, para que nuestros corazones vuelvan a estar llenos de alegría y confianza». Al final de la Misa, el Papa bendijo las tres primeras piedras para la parroquia de Santa Ágata de Carpi, para la Casa de ejercicios espirituales de Novi y para la Ciudadela de la Caridad también de Carpi. Francisco se dirigió a la sede del Seminario de Carpi, en donde almorzará con los obispos emilianos, con los sacerdotes ancianos que viven en la Casa del clero y con los seminaristas. Durante el almuerzo se sentarán al lado del Papa el cardenal Carlo Caffarra, arzobispo emérito de Bolonia, y un anciano sacerdote de 95 años. ANDREA TORNIELLI http://www.lastampa.it/2017/04/02/vaticaninsider/es/vaticano/la-oracin-del-papa-por-colombia-el-congo-venezuela-y-paraguay-ftY1fxDYngaTaInRmcSfCP/pagina.html |
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